ANA RODRÍGUEZ | A CORUÑA
El Colegio Oficial de Administradores de Galicia calcula que, si la restricción de alturas del plan general sale adelante, las viviendas que superen el máximo de pisos permitidos perderían un 20% de su valor. El organismo, a través de sus asociados, ha enviado un modelo de alegación a los afectados para que presenten en la Casa del Agua antes del 18 de febrero. La concejal de Urbanismo critica que los administradores hayan hecho un "calco" de la alegación del Partido Popular y hayan olvidado comunicarle a las comunidades de propietarios que el plan general va a cambiar y que ninguno de los edificios ya construidos figurará como fuera de ordenación.
Los administradores gallegos explican que la normativa catastral establece 14 coeficientes para corregir el valor del suelo y de las construcciones. "La norma es clara y contundente y se encuentra en pleno vigor", alega el organismo colegiado en la carta, que alude a un coeficiente que baja la tasación específicamente a las fincas fuera de ordenación. Para el Colegio de Administradores, ante esta situación, sería obligado para la Administración pública, en este caso para el Concello de A Coruña, reducir el valor catastral de todos los inmuebles afectados en dicha proporción del 20%, a efectos del cobro del Impuesto Municipal sobre Bienes Inmuebles (IBI).
La concejal de Urbanismo, Obdulia Taboadela, reprocha que estos argumentos son los utilizados por el PP y espera que el Colegio de Administradores reenvíe también a sus socios la propuesta municipal para que la información sea "veraz". Taboadela quiere advertir a los vecinosde que la documentación que les aporta la entidad es un "corta y pega" de la legislación, "con información incompleta". Lo más grave, a su entender, es que el organismo "semipúblico" nada diga de la información oficial del Concello "en relación al cambio de la ordenanza".
En la carta que, según los deseos del Ayuntamiento, el Colegio debe enviar a los propietarios a través de sus asociados, la concejal da por resuelto el problema de los edificios fuera de ordenación. Así, según garantiza la edil responsable, en el documento que se someta a aprobación "no figurará ningún edificio existente, lícitamente construido, en situación de fuera de ordenación parcial por razón de su altura o volumetría".
La consecuencia inmediata es que el exceso de alturas que fija la nueva norma no será obstáculo para que el nuevo plan general autorice que estos edificios, además de poder reformarse, puedan ser objeto de derribo y ser reconstruidos con el mismo número de alturas.
La asociación de vecinos del Ensanche convoca una protesta para que los residentes de la zona puedan mostrar públicamente su rechazo al plan general, dos días antes de que termine el plazo para presentar alegaciones a la nueva normativa urbanística diseñada por Joan Busquets.
El presidente del colectivo vecinal, Gerardo Crespo, convocó a los que se sientan afectados por las políticas urbanísticas municipales a asomarse a sus ventanas de forma simultánea, a las ocho y media de la tarde del martes de Carnaval, disfrazados o sin disfrazar. "Muchos edificios del Ensanche quedan fuera de ordenación", explica el portavoz de la agrupación, "y no estamos dispuestos a que quede así".
En el punto de mira, el polémico párrafo del nuevo plan general, en el que se establece que el máximo de pisos de los inmuebles quedará fijado según el ancho de la calle, lo que reduce las alturas en miles de construcciones de la ciudad. A entender de Crespo, este punto del plan Busquets "se ha hecho a escondidas". El portavoz vecinal cree además que la concejal intenta ahora "confundir" con propuestas que "son mentira" porque "el plan sigue sin cambiar".
La edil de Urbanismo, Obdulia Taboadela, insistió en varios medios de comunicación que ese artículo se modificaría y que ningún edificio ya construido antes de la aprobación del plan quedaría fuera de ordenación. Estas declaraciones no son suficientes para la asociación del Ensanche. "Siguen en la mentira para confundirnos", insiste su representante, "no nos lo podemos creer mientras el plan general no lo contenga por escrito". Gerardo Crespo concluye que, en junta extraordinaria, también han decidió pedir la dimisión del alcalde, "como máximo responsable del Ayuntamiento", por "mantenerse en la mentira".