MARCOS OTERO | A CORUÑA
La federación de asociaciones de vecinos incluirá entre sus alegaciones al plan general un recurso orientado a lograr que se revise el proyecto de urbanización del Agra de San Amaro. El organismo mayoritario que agrupa a las entidades vecinales de la ciudad pretende con ello que la construcción de seis edificios a quinientos metros de la Torre de Hércules prevista en el ordenamiento tenga el menor impacto sobre el monumento y no ponga en riesgo la declaración como patrimonio de la humanidad obtenida el año pasado por el faro romano. La presidenta de la federación, María Luisa Varela, indicó ayer que el principal objetivo del planeamiento debería ser respetar el entorno del monumento, de manera que permanezca lo más inalterado posible, como por otro lado recomendó la Unesco cuando decidió incluir a la Torre de Hércules en el selecto club de bienes de categoría universal.
Este recurso contra la urbanización de San Amaro será uno más de los que el órgano que agrupa a las asociaciones de vecinos tiene previsto presentar hoy mismo, antes de que mañana expire el periodo de exposición pública y el plazo máximo establecido por el Ayuntamiento para recurrir el contenido del documento urbanístico en tramitación. Además de la alegación preparada contra el proyecto en las cercanías de la Torre, la federación ha redactado otros recursos y apoyará todos cuantos presenten los vecinos.
Si en el caso del monumento la alegación está destinada a que se preserve su entorno intacto, los recursos restantes se centran en garantizar que las infraestructuras proyectadas en el plan general beneficien a todos los barrios de la ciudad y solucionen el ya de por sí complicado asunto del tráfico y la movilidad en A Coruña. María Luisa Varela expuso así que desde el organismo que preside se acordó elaborar recursos para que la ampliación de Alfonso Molina prevista por el Ministerio de Fomento no se haga a costa de mutilar el barrio de Palavea, la tercera ronda cuente con una conexión en Os Rosales y el futuro metro ligero atraviese las zonas con mayor densidad de población.
Pero tratándose de las alegaciones al plan general, la federación de asociaciones de vecinos no podía dejar de recurrir la polémica ordenanza sobre el límite de altura de los edificios, que ha protagonizado las últimas semanas del periodo de exposición pública. A pesar de que la directiva de la federación de asociaciones de vecinos, como subrayó María Luisa Varela, no tiene motivos para desconfiar de la palabra dada por el Ayuntamiento con respecto a la modificación de la norma que tanto revuelo ha causado durante los últimos días, el organismo mantiene la recomendación efectuada a la población de que recurra igualmente la normativa. "Más vale curarse en salud", resumió la presidenta de la Federación.
María Luisa Varela también se refirió a la controversia que ha levantado esta ordenanza entre las fuerzas políticas representadas en María Pita y censuró la "alarma social" creada a su alrededor. La presidenta de la entidad vecinal, no obstante, calificó de "lógico" el aluvión de alegaciones que en los últimos días está registrando esta ordenanza, con colas incluidas en la Casa del Agua.
Salvador de Madariaga
La segunda de las federaciones de vecinos existente en la ciudad, la Salvador de Madariaga, también tiene listas sus alegaciones contra el planeamiento encargado por el Gobierno local al urbanista catalán Joan Busquets y tiene previsto presentarlas antes de que mañana finalice el plazo de exposición pública. Al contrario que la federación mayoritaria, la entidad presidida por Juan Sáenz-Chas no tiene ningún recurso preparado contra la urbanización del Agra de San Amaro. En su caso, las alegaciones se centrarán en la nueva ordenanza incluida en el plan general para calcular el límite de altura de los edificios en función del ancho de las calles, que por otro lado es la cuestión que más quejas formales va a recibir por parte de particulares y colectivos profesionales.
La federación Salvador de Madariaga acordó en las reuniones de su directiva a cuenta del planeamiento urbanístico centrar sus recursos en la cuestión más polémica de todas cuantas componen el documento aprobado inicialmente por el pleno municipal el pasado 1 de diciembre. Antes de que esta mañana una representación de la entidad presente en el registro instalado en la Casa del Agua sus alegaciones, su presidente, Juan Sáenz-Chas, confirmó que los recursos se centrarán en la norma sobre las alturas y la edificabilidad prevista por el nuevo ordenamiento en varios puntos de la ciudad.
A las recursos anunciados por las dos federaciones de vecinos coruñesas hay que sumar las que presentarán, por ejemplo, las formaciones sindicales CCOO y CIG, los últimos en anunciar su intención de alegar contra el contenido del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM). Pero es que las quejas también llegarán hasta el Ayuntamiento procedentes de colectivos profesionales y empresariales. La Cámara de Comercio confirmó la semana pasada que presentará alegaciones debido a que no está garantizada económicamente la ejecución del ordenamiento. La directiva del colegio de arquitectos, en cambio, se mostró contraria a recurrir, a pesar de que un grupo de asociados no está de acuerdo.