REDACCIÓN | A CORUÑA
Dicen de él que, hasta en sus últimos días de enfermedad, consiguió engañar a los que estaban a su alrededor haciéndoles creer que había un atisbo de recuperación. El doctor Camilo Veiras recibió ayer un homenaje en el Palacio de Exposiciones y Congresos en la que participaron casi mil invitados.
Entre ellos, el alcalde de A Coruña, Javier Losada, que recordó su relación con Veiras, no sólo alabó su compromiso con la medicina ni con la asociación contra el cáncer, sino que rescató de su memoria al Veiras que dirigía el antiguo hospital municipal y que, igual que curaba a un paciente, arreglaba el aparato de rayos X.
Le recordó la presidenta de la asociación contra el cáncer -a la que Veiras dedicó cuarenta de sus 65 años de vida-, María Elena Viturro, como "una joya para sus enfermos. Un campeón en las relaciones médico-paciente. Un médico volcado en el sufrimiento ajeno".
El presidente del Colegio Oficial de Médicos de A Coruña, Luciano Vidán, aprovechó para pedir a los asistentes que buscasen una "solución definitiva al centro oncológico", tal y como le había pedido el doctor días antes de su muerto, ya que se trata de "la obra" de Veiras.
Le recordaron, se contaron historias que algunos no conocían, intercambiaron memorias y consejos y, después, los casi mil asistentes al homenaje de Veiras volvieron a casa con la vida del doctor más fresca.