JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
La conclusión, el pasado jueves, del periodo de exposición pública del plan general ha hecho posible constatar la rotunda oposición del movimiento vecinal coruñés a la ordenanza sobre regulación de alturas que incluye el proyecto municipal, ya que las dos federaciones existentes y nueve asociaciones de otros tantos barrios han presentado alegaciones a esa normativa.
Las insistentes declaraciones de los miembros del Gobierno local acerca de que esa disposición, que dejaría fuera de ordenación urbanística a miles de viviendas, será suprimida del texto final, no han echado atrás a los colectivos de vecinos a la hora de plantear sus iniciativas. Al margen de esta polémica norma, los proyectos urbanísticos del parque del Agra do Orzán y del Agra de San Amaro son los que suscitan una contestación más contundente por las agrupaciones de residentes afectadas.
Las asociaciones del Barrio de las Flores, Mesoiro, Ciudad Vieja, Orzán, San Diego, Os Mallos, O Ventorrillo, Santa Margarita y Sagrada Familia y Novo Mesoiro optaron por no presentar ninguna alegación, aunque en el caso de la última de ellas puede deberse a que en la actualidad carece de directiva. A continuación se detallan las planteadas por las dos coordinadoras vecinales y las entidades de cada barrio.
. Federación de Asociaciones de Vecinos de A Coruña y Área Metropolitana. La ordenanza sobre el límite de altura y volumen de los edificios es el argumento de una alegación de esta organización. A pesar de que su presidenta, María Luisa Varela, afirma que no desconfía de que el Gobierno local modificará esta normativa, la fuerte presión ejercida por numerosos colectivos de la ciudad y la intensa polémica generada en las últimas semanas ha llevado a esta federación a reclamar que se elimine del proyecto, con el fin de evitar perjuicios a los vecinos afectados. El proyecto de urbanización del Agra de San Amaro recibe también una alegación de esta federación, que propone que los seis edificios previstos a 500 metros de la Torre de Hércules causen el menor impacto posible sobre el monumento con el fin de evitar que afecten a su declaración como patrimonio de la humanidad. Otros recursos pretenden que las infraestructuras previstas en el plan beneficien a todos los barrios de la ciudad y solucionen el problema del tráfico, para lo que se propone una reordenación del enlace de Lonzas y de la ampliación de la avenida de Alfonso Molina a la altura de Palavea, una conexión de Os Rosales con la tercera ronda y la extensión del trazado del metro ligero a las zonas más pobladas del municipio.
. Federación de Asociaciones de Vecinos Salvador de Madariaga. También esta coordinadora rechaza la normativa que considera excesivos el volumen y la altura de numerosos edificios en función del ancho de las calles, por lo que la ha alegado. Esta federación apuesta por que el puerto exterior sea financiado únicamente por el Estado, de forma que la venta de los muelles urbanos no sirva para costear esa infraestructura. Por esta razón, el colectivo exige que se aclare el proceso de desafectación de los terrenos portuarios y que se busque una financiación alternativa al proyecto de punta Langosteira.
. Agra do Orzán. La asociación de este barrio recogió medio millar de alegaciones entre los vecinos de la zona en contra del proyecto del parque del Agra, ya que estiman muy elevada la edificabilidad autorizada por el Ayuntamiento para los terrenos situados junto al Observatorio, en los que defienden la construcción de una auténtica zona verde. Este colectivo planteó también alegaciones para exigir instalaciones deportivas, la reactivación del comercio del barrio y la eliminación de propuestas de carácter "especulativo".
. Urbanización Soto. La asociación exige la inclusión de este barrio en el trazado del metro ligero en su barrio, ya que los fuertes desniveles existentes condicionan la movilidad de sus habitantes, cuyo nivel socioeconómico influye también de modo negativo en sus posibilidades de desplazamiento, según se afirma en la alegación.
. Atochas-Monte Alto. Pese a alegar contra la ordenanza sobre la altura de los edificios, esta agrupación reclama que las nuevas construcciones del barrio tengan una altura menor a la autorizada ahora. También rechaza el polígono de San Amaro al considerar que afecta al patrimonio histórico y que su edificabilidad lo hará inejecutable. La asociación plantea además que se exija a las nuevas edificaciones que cuenten con aparcamientos subterráneos y critica que se incluya en el plan general el corredor verde de Orillamar cuando esta obra va a comenzar el próximo mes. Otras reclamaciones son que la antigua cárcel sea en un equipamiento cultural, la instalación de pequeños puntos limpios en toda la ciudad, que se mejoren los índices de sostenibilidad y que se impulse la creación del área metropolitana.
. O Castrillón. La construcción de una senda verde entre los parques de Oza y Eirís es el contenido de una de las alegaciones de esta asociación, que reclama además una mejor definición del nuevo vial que unirá las avenidas de Casanova de Eirís y de los Caídos. También se pretende que se subsane el error apreciado en la expropiación de terrenos para la creación de tres espacios libres en la zona de la calle José María Hernansáez, así como otro referido a la aplicación de la norma sobre las alturas en dos zonas del barrio.
. Matogrande, Os Mariñeiros, Monelos-Fuente de las Pajaritas, Riazor y El Ensanche. Estas asociaciones únicamente presentaron alegaciones a la normativa sobre la altura y el volumen de los edificios, ya que sus barrios se ven afectados en gran medida por esta ordenanza, circunstancia que consideran lesiva para los intereses de los residentes.
. Labañou. El plan especial para este barrio prevé la prolongación de la calle Torrente Ballester, pero el colectivo vecinal propone una actuación semejante con la de Honduras hasta el descampado existente junto al Refugio del Padre Rubinos, con el fin de que las viviendas del grupo María Pita que lindan con esos terrenos no queden "emparedadas" cuando se permita construir en ese solar.
. Cuatro Caminos. Además de la ordenación sobre las alturas, la asociación promueve una reordenación de los terrenos que quedarán libres en la actual estación autobuses, de forma que los edificios se sitúen hacia la avenida de Salgado Torres y los equipamientos hacia la de Chile, con el fin de que no se bloquee la futura zona verde.
. A Gaiteira-Os Castros. Este colectivo critica la inclusión de nuevos polígonos de viviendas en el plan general y considera que el proyecto de Busquets para los muelles esconde "un plan especulativo". La asociación reclama un plan de transporte comarcal que dé alternativa al sistema actual y exige que el puerto exterior sea financiado en exclusiva por Fomento. En cuanto a la edificabilidad, se pide que se mantenga en O Montiño, Montes y Casablanca y la conservación de las huertas existentes. La asociación propone la conversión de la avenida del Ejército en un bulevar ajardinado, el desvío por el puerto del tráfico que ahora pasa por el barrio, la construcción de un paseo marítimo desde la muralla del Lazareto hasta As Xubias, la creación de zonas de baño en los antiguos astilleros Valiña y un estudio sobre los vertidos a la ría.
. Os Rosales. Los vecinos exigen el ensanchamiento de la carretera de los Fuertes y su conexión mediante una glorieta con la calle Alfonso Rodríguez Castelao y con la tercera ronda, así como la reserva de suelo en el barrio para un centro público de educación secundaria. Otra petición de los residentes es que el proyecto urbanístico que se desarrollará en el lugar donde se hallaba la fábrica Maderas Peteiro cumpla la normativa urbanística y que se mantengan en Cuatro Vientos los espacios libres del plan vigente. El colectivo solicita además la instalación de una zona deportiva y una oficina del registro municipal en el barrio, así como que la senda peatonal de Simón Bolívar a la carretera de los Fuertes sea considerada como un corredor verde.