TANIA SUÁREZ | A CORUÑA
El temporal tuvo más fuerza que el juez y logró derribar una antena de telefonía que una sentencia ya ordenaba retirar. Los vecinos de la calle Claveles, situada en el barrio de las Flores, celebraron ayer el paso de Xynthia por la ciudad. "Estamos muy contentos. A ver si no la vuelven a poner", decía una residente en la vía donde hace diez años instalaron el repetidor.
Los vientos de hasta 99 kilómetros por hora que se registraron el sábado en A Coruña tumbaron la antena, que permaneció caída sobre el tejado del edificio número 3 de la calle Claveles hasta que ayer por la mañana la retiraron operarios de la empresa de telefonía. Los vecinos contrarios al receptor se asomaron a las ventanas para comprobar que se lo llevaban. "Nosotros hicimos fotografías y grabamos un vídeo", comentaba una residente en el inmueble número 1 de la calle. Pero no todo fueron celebraciones. Algunos de los afectados reconocen que hay vecinos que están "a favor" del repetidor. "Los del edificio lo quieren porque les pagan 8.000 euros al año por tenerlo en el tejado y así no tienen que pagar la comunidad", asegura una de las afectadas.
En 2001 el Instituto Galego da Vivenda e Solo advirtió de que la empresa de telefonía cometía una "infracción grave" al colocar la antena en el barrio de las Flores. Aún así, la compañía mantuvo el receptor y los perjudicados acudieron a los tribunales. Los vecinos aseguran que un juez les dio la razón, pero denuncian que la antena lleva diez años en el mismo lugar. "Notamos que hay más enfermedades y que a mucha gente le duele la cabeza", afirma una de las residentes en el barrio. La mujer destaca que en las inmediaciones de la antena hay tres colegios y una guardería.
El urbanista catalán encargado de realizar el plan general, Joan Busquets, incluyó el repetidor en su informe sobre la presencia de postes de comunicación peligrosos cerca de centros escolares y edificios públicos. Busquets criticó la existencia de otras 26 instalaciones de telefonía de la ciudad ubicadas en las proximidades de colegios, ambulatorios, parques, residencias y centros geriátricos.
Pero ni las advertencias del urbanista ni las órdenes de la Xunta y del juez consiguieron mover la antena del tejado del edificio de la calle Claveles. El temporal pudo con ella, pero los vecinos se preguntan hasta cuándo se beneficiarán de la visita de Xynthia. Los afectados estarán alerta porque sospechan que la empresa no tardará en instalar el receptor. Cuando lo haga desearán que vuelva a soplar el viento.