PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
"María Pita es el espacio sagrado de todos los coruñeses y las actuales terrazas suponen una manipulación grosera del espacio público", explica el vicerrector de Infraestructuras de la Universidad y autor de un libro sobre la plaza de María Pita, Xosé Lois Martínez, para dejar claro el repudio a las actuales terrazas acristaladas antes de analizar los aspectos positivos y negativos que detecta en las que proyectó Zaera.
Martínez, uno de los arquitectos locales que mejor conocen los secretos de la plaza central de la ciudad, opina que una de las características que más le gustan de las terrazas diseñadas por Zaera es precisamente uno de los aspectos que más desconfianza han generado entre hosteleros y vecinos. Frente al temor generalizado a que las estructuras sean incapaces de soportar los días de temporal, este experto en María Pita defiende que la "sutileza" que ha demostrado el autor del proyecto al crear unas terrazas minimalistas será beneficiosa para el conjunto urbano en el que éstas se ubicarán.
"La ligereza yo la veo como un valor. Esa sutileza es muy positiva", comenta Xosé Lois Martínez, que opina que las terrazas en forma de casetas acristaladas suponen un atentado contra "un espacio simbólico para toda la ciudadanía".
No todas las opiniones de Martínez acerca del proyecto de Zaera son positivas. A pesar de alabar el carácter liviano de las terrazas, el vicerrector de Infraestructuras de la Universidad afirma que el diseño de las nuevas estructuras no servirá para solucionar uno de los grandes problemas: la falta de relación de las arcadas con la plaza.
Martínez opina que las nuevas terrazas continuarán impidiendo la correcta apreciación de las arcadas de María Pita, a las que califica como el elemento arquitectónico fundamental para comprender e interpretar el entorno de María Pita.
"La relación de las arcadas con la plaza sigue quedando interrumpida", expone, a pesar de reiterar una y otra vez que el proyecto de Zaera mejora el que generó las terrazas que existen actualmente.
Xosé Lois Martínez está de acuerdo con una de las críticas que el grupo municipal del Partido Popular expresó acerca de las nuevas terrazas y explica que ha sido un error por parte del Gobierno local emprender la transformación de las terrazas antes de ejecutar una reforma completa del entorno de la plaza de María Pita y de su pavimento.
"Habría que haber realizado una reforma integral de todo el suelo de la plaza y sería de esa reforma de donde surgiría todo el mobiliario urbano, incluidas las terrazas", declara este experto en la arquitectura de la plaza de María Pita.
Martínez, que ya había opinado como experto en María Pita cuando varios arquitectos criticaron la estatua central de la plaza, aprovechó su análisis sobre las terrazas para recordar lo poco que le agrada este elemento.
"La estatua es algo anacrónico, no es de este siglo. Se proyectó en el siglo XIX y se hizo a finales del XX", manifiesta sobre una efigie que algunos de sus colegas de profesión habían llegado a calificar como "inquilino incómodo".
Xosé Lois Martínez expone que su análisis de las terrazas está basado en una óptica ciudadana, pues dice ser incapaz de hacer un análisis técnico del trabajo de Zaera por desconocer las condiciones que a éste le impuso el Gobierno local.
El vicerrector de Infraestructuras sospecha, por ejemplo, que su colega habría conseguido lograr una mejor relación de las terrazas con las arcadas de haber tenido una mayor libertad creativa y de no haber estado tan condicionado por los intereses de los hosteleros.
"Desconozco incluso cuáles fueron los términos de la pregunta que Zaera tuvo que resolver porque, como la mayoría de los ciudadanos, sólo conozco las informaciones que han aparecido en prensa", aclaró Xosé Lois Martínez, que opina que el Ayuntamiento no ha informado convenientemente a residentes y hosteleros.