REDACCIÓN | A CORUÑA
El tribunal de la sección primera de la Audiencia Provincial condenó ayer a dos trabajadores de una empresa encargada de administrar comunidades de propietarios de varios inmuebles de la ciudad por estafar a algunos clientes. La defensa de los procesados llegó a un acuerdo con la Fiscalía, por lo que el juicio no llegó a celebrarse. Los sospechosos reconocieron los hechos de los que se les acusaba, por lo que uno de ellos fue condenado a dos años de cárcel; y el otro, a un año de prisión. Los jueces tuvieron en cuenta a la hora de dictar la sentencia las atenuantes de reparación del daño y de dilaciones indebidas.
Los procesados estafaron 36.592 euros a los clientes de la empresa para la que trabajaban. El fiscal solicitaba que uno de ellos fue condenado a diez años de prisión; y el otro, a ocho años cárcel. Los imputados, según la Fiscalía, rellenaron los talonarios que tenían firmados en blanco por sus clientes por si surgía la necesidad de algún pago urgente y los cobraron en sucursales bancarias de la ciudad.
Los acusados retiraron el dinero en cuatro entidades entre enero y septiembre de 2002. Uno de los imputados fue despedido en abril de 2003 de la sociedad en la que trabajaba como administrativo desde enero de 2000. El fiscal asegura que uno de los sospechosos aprovechó que llevaba la contabilidad de tres edificios para apropiarse del dinero que recibió de los presidentes de las comunidades para pagar las obras de remodelación de las fachadas de los inmuebles. El individuo también se quedó con el dinero que le entregó el representante de los vecinos de un edificio para abonar algunos recibos que tenían pendientes de abonar. Los procesados devolvieron a sus víctimas el dinero que les estafaron.