REDACCIÓN | A CORUÑA
La Fiscalía acusa a dos menores de pintar con grafitis las fachadas de los comercios de la plaza de Lugo. La asociación de empresarios Distrito Picasso cifra en más de 12.000 euros los daños que, cada mes, provocan los grafiteros en la zona y confían en que esta intervención del Ministerio fiscal siente precedente y consiga aplacar la actuación de los vándalos.
"No es sólo que pinten, es dónde lo hacen lo que encarece las reformas. Si es en piedra o en granito, la limpieza es muy costosa porque no es suficiente con borrar el spray, hay que pulir toda la piedra para que quede igual", se queja el secretario de la asociación empresarial, Rolando Rodríguez.
Asegura que el juzgado se ha comprometido a utilizar las cámaras de seguridad de las entidades bancarias para investigar quiénes han sido los autores de las pintadas. "En cuanto los padres empiecen a tener que pagar las multas por lo que han hecho sus hijos, esto parará", opina Rodríguez, que se alegra de que, por fin, los comerciantes tengan a quién "pedirle responsabilidades" y a quién exigir la devolución del dinero invertido en reparaciones de fachadas, sustitución de letreros luminosos y de escaparates. "Si un niño tiene sprays y en su casa no pinta ni va a clases de pintura, no hay mucho más que pensar", dice el secretario de la asociación de comerciantes Distrito Picasso.
Sólo la puesta a punto de los tres negocios del entorno de la plaza de Lugo en los que actuaron los dos menores acusados por el Ministerio fiscal la cifran los damnificados en 8.700 euros.
Dice Rolando Rodríguez que, con el paso del tiempo, se han empezado a adherir más comerciantes a la iniciativa de la denuncia de estos actos vandálicos y que, cada vez, son más los daños que pueden denunciar y mucho más alto el montante de las reparaciones.