REDACCIÓN | A CORUÑA
Los trabajadores del Juzgado de Violencia sobre la Mujer exigen a la Xunta que los ubique en otras instalaciones, ya que en las actuales tienen que trabajar en los pasillos y carecen de espacio para separar a las víctimas de sus presuntos agresores. La delegada de prevención del sector de Justicia de Galicia de Comisiones Obreras, Ana Belén Rodríguez, presentó ayer un escrito ante el Valedor do Pobo en el que denuncia la situación que soportan los funcionarios de la unidad que se encarga de los malos tratos a mujeres.
El sindicato destaca que el Gobierno gallego inauguró en 2007 el juzgado de forma provisional, pero tres años después se ubica en las mismas dependencias de la planta baja del edificio de Nuevos Juzgados. "A día de hoy la Dirección Xeral de Xustiza no sólo no ha cumplido lo que prometió en el año 2007, sino que se puede comprobar cómo ha priorizado reformas y reubicaciones de otros juzgados mientras que el de violencia sigue en las mismas condiciones y en el mismo sitio en el que inició su actividad", destaca la representante de los trabajadores.
El sindicato ya presentó una denuncia ante Inspección de Traballo para que levantase un acta de infracción, ya que las instalaciones carecen de ventanas y apenas hay sitio para que los usuarios accedan a ellas. El Gobierno gallego anunció que la unidad ocuparía el espacio donde se situaba el registro civil, que se trasladó en diciembre a la plaza de Vigo. La Xunta, sin embargo, asegura que las obras que hay que acometer son "complicadas", por lo que afirma que hasta finales de este año no se hará efectivo el traslado.
Los técnicos ya elaboraron el proyecto de reforma de las antiguas instalaciones del registro, que cuenta con la aprobación del magistrado de la unidad. El juez decano, Antonio Fraga Mandián, también exige al Ejecutivo gallego que inicie "cuanto antes" las obras para acondicionar la vieja sede del registro civil, que también está situada en la planta baja del edificio de Nuevos Juzgados. Fraga Mandián advierte de que la actual situación del juzgado de violencia de género "no es idónea" y subraya que surgió como "algo provisional" y que la Xunta "lo alargó en el tiempo".
Los representantes de los trabajadores amenazan al Gobierno gallego con presentar una demanda judicial si no solucionan la falta de espacio de la unidad. Por el momento, exigen al Valedor do Pobo que visite las instalaciones para que compruebe el estado en el que se encuentran.