TANIA SUÁREZ | A CORUÑA
No habrá tercer juicio. La sospechosa de matar a su suegra en Neda con una pata de cabra, desfigurarle el rostro y colocar el cadáver con los brazos en cruz y una pierna sobre la otra no volverá a sentarse en el banquillo de los acusados. Ya lo hizo dos veces. En la primera fue condenada por un tribunal popular; y en la segunda, absuelta por jueces profesionales. El fiscal y la familia de la víctima recurrieron la puesta en libertad de la acusada y exigieron al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que anulase la sentencia absolutoria.
El hijo de la sospechosa fue condenado por el asesinato de su abuela, pero las acusaciones creen que el joven, que en el momento en el que sucedieron los hechos tenía quince años, fue incapaz de cometer solo el brutal crimen. La Fiscalía y el abogado de la familia de la fallecida, que tenía 64 años, basaron su recurso en las malas relaciones que la imputada tenía con su suegra; en que para cometer el asesinato se usaron dos armas -una pata de cabra y un machete-; y en el hallazgo de cloroformo y una máscara antigás en la vivienda de la procesada.
El representante del Ministerio público y la acusación particular también destacaron que la casa de la víctima y la de su nuera se comunicaban por dentro y que cuando sucedió el asesinato sólo estaban en ellas tres personas, la fallecida, su nuera y su nieto. La personalidad del joven, que estaba muy influido por su madre, fue otra de las razones que esgrimieron los partidarios de condenar a la sospechosa, que pudo utilizar a su propio hijo para cometer el crimen.
Los argumentos de las acusaciones y el hecho de que fuese un tribunal profesional y no un jurado popular el que absolviese a la procesada provocaron discrepancias entre los magistrados del Superior, que finalmente decidieron acatar la sentencia que deja libre a la sospechosa. Eso sí, con un voto en contra de uno de los jueces, que está a favor de la celebración de un tercer juicio. "Una cosa es que la acusada fuese debidamente absuelta y otra que lo fuese indebidamente, y también una cosa es un pronunciamiento absolutorio consecuencia de la disolución del jurado y otra un pronunciamiento absolutorio de fondo, aquí inexistente", sostiene el juez que se opone a que la imputada quedé en libertad.
"Celebrar un tercer juicio se vislumbra como una nueva oportunidad conferida a las acusaciones para seguir arrinconando a la acusada y su defensa y así poder alcanzar una sentencia condenatoria", subrayan los magistrados en el fallo, en el que admiten la "complejidad manifiesta" del caso. El tribunal insiste en que la repetición de los juicios debe ser "restrictiva", tanto por el coste económico como por la aplicación del derecho a la presunción de inocencia de los acusados.
El juez ponente de la sentencia destaca que la procesada sufrió "durante un largo periodo de tiempo la pena de banquillo porque fue juzgada dos veces". El fallo defiende el hecho de que la Audiencia absolviese a la sospechosa tras disolver el jurado popular frente a la posición del magistrado que asegura que la puesta en libertad debería anularse porque el enjuiciamiento del asesinato le correspondía a un tribunal popular.
Las acusaciones, no obstante, podrán recurrir la sentencia del alto tribunal provincial al Supremo, que es el que tiene la última palabra sobre si la procesada, que ya fue condenada y absuelta, debe ser juzgada por tercera vez en la Audiencia Provincial.