GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
Los alumnos del colegio Emilia Pardo Bazán han estrenado ya la pista del polideportivo de Os Rosales, a pesar de que las instalaciones no están todavía terminadas. Se han cumplido ya tres años desde que el Concello anunció por primera vez la inauguración del centro deportivo, aunque no será hasta el próximo curso cuando las obras alcancen su punto final.
Asegura el director del Emilia Pardo Bazán, José Manuel García Yanes, que sus alumnos necesitan el polideportivo al cien por cien porque, por ahora, sólo lo pueden utilizar de nueve de la mañana a dos de la tarde y que tiene que ser el personal del centro el que se encargue de abrir y cerrar las instalaciones deportivas, ya que no hay trabajadores asignados al pabellón.
"Sólo en el exterior, faltan los accesos y el aparcamiento", dice el director del centro escolar que enumera muchas más carencias en estas instalaciones todavía sin inaugurar, aunque ya estrenadas. "No hay canastas, porterías ni redes", dice y confía en que el nuevo curso se inicie con las instalaciones terminadas y los convenios de uso ya firmados.
Sólo los alumnos del colegio de Os Rosales pueden, en la actualidad, utilizar la pista del polideportivo, pero la dirección del centro confía en que, cuando se hayan terminado las obras, puedan establecerse acuerdos con la asociación de madres y padres para que las actividades extraescolares puedan celebrarse en las nuevas instalaciones y para que los vecinos del barrio puedan también servirse de ellas en su tiempo libre.
La apertura del polideportivo de Os Rosales es ya una vieja reclamación de los vecinos del barrio que se ha pospuesto ya tres años. El Concello se había comprometido a abrir el pabellón en 2007, pero las deudas de la empresa a la que le adjudicó la obra -que llegó al concurso de acreedores- le obligaron a contratar a una segunda constructora para rematar las obras.
Antes de que se termine el año, las instalaciones contarán con un gimnasio y con un ascensor; unos trabajos que se realizarán con cargo a los fondos de la segunda edición del Plan Zapatero (Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo) y a los que se destinarán cerca de 209.000 euros. Estas partidas económicas -al igual que las del Fondo Estatal de Inversión Local de 2009- tienen como condición que, para ser percibidas, el proyecto al que se destinan ha de estar terminado antes del 31 de diciembre.
"Es una alternativa", califica el director del colegio Emilia Pardo Bazán, aunque confía en que el último plazo ofrecido por el Ayuntamiento, el que les asegura que el próximo curso tendrán a su disposición el polideportivo acabado, finalmente se cumpla y no caduque, como le pasó a los anteriores.
Es una alternativa a lo que tenían, pero no la solución definitiva, ya que, hasta ahora, las únicas partes del polideportivo que pueden utilizar los usuarios del centro son: la pista, un baño para niñas y otro para niños y un cuarto para que los profesores guarden el material que utilizan durante sus sesiones de Educación Física y que comparten con el personal de limpieza del pabellón.
Desde su estreno -antes de las vacaciones de Carnaval- todos los alumnos del colegio reciben, al menos una vez a la semana, una de sus clases deportivas en el centro que todavía está sin terminar.
Asegura el director del colegio Emilia Pardo Bazán, que su actividad es ajena a las obras que ahora se están ejecutando en el centro polideportivo, por lo que no sabe en qué punto están los trabajos de puesta a punto del pabellón; lo que sí que tiene claro es que los accesos y el aparcamiento no están todavía listos para ser utilizados y que a las instalaciones le faltan todavía los complementos necesarios para poder funcionar a pleno rendimiento, como las porterías, las redes para jugar al voleibol y las canastas de baloncesto.
De calendarios, de fechas de entrega e inauguraciones en el barrio de Os Rosales prefieren ya ni hablar porque sólo por el polideportivo han tenido que esperar tres años y, aún así, desconocen cuándo podrán pisar la pista que, desde Carnavales, utilizan ya los alumnos del colegio Emilia Pardo Bazán.