A. RODRÍGUEZ / M. OTERO | A CORUÑA
La calle de la Torre será verde y no azul. Preferencia absoluta para residentes en la zona, como solución a la reducción de aparcamientos debido a la remodelación de la calle Orillamar. La concejal de Urbanismo avanzó esta solución a la asociación vecinal de la zona cuando le presentó el nuevo proyecto para el vial, en el que el Concello quiere ensayar el modelo de corredor verde propuesto por Busquets. De los tres aparcamientos subterráneos incluidos en el estudio de la reforma no saben nada y se muestran sorprendidos por no haber sido informados. En la calle, los vecinos aplauden cualquier satisfacción que se les dé por la disminución de plazas, eso sí, mientras no sea de pago, al menos para los que allí viven.
Según el presidente de la asociación Atochas-Monte Alto-Torre, José Ucha, la edil Obdulia Taboadela prometió informarles de cualquier proyecto que hubiese para la zona. Aún así, desconocen los tres estacionamientos subterráneos que recoge el estudio para la reforma de la calle Orillamar: uno frente a la escuela Pablo Picasso, otro en la avenida de Navarra y, el último, bajo la plaza del Parque.
Los residentes recuerdan que la concejal de Urbanismo garantizó que se aliviarían los problemas de estacionamiento con la conversión de la calle de la Torre en zona de residentes, al igual que los alrededores de la escuela Pablo Picasso, de aparcamiento libre. La tercera solución sería aprovechar las posibilidades de la avenida de Metrosidero, una zona cedida por el Ministerio de Defensa de forma temporal y que también fue ofrecida a los vecinos de la Ciudad Vieja con vistas a su peatonalización. A Ucha le parece cuando menos "extraño" que hayan escogido el frente de la escuela Picasso, por su proximidad al paseo marítimo.