TANIA SUÁREZ | A CORUÑA
El top manta blanco llegó ayer al Obelisco para decir no a la detención y condena de los vendedores de discos y películas piratas. Decenas de personas acudieron a la concentración manta en mano para exigir a las fuerzas del orden público permisividad contra los inmigrantes que a diario comercializan con CD piratas en la calle Real.
El movimiento Ferrocarril Clandestino organizó la protesta en diferentes ciudades de España con la intención de darle "la vuelta a la situación" y mostrar "con una fila de vendedores blancos y con papeles de residencia la asimetría injusta que existe entre unas personas y otras", relatan los miembros del colectivo, que convocó actos similares en Madrid, Barcelona, Málaga, Pamplona y Tarrasa.
Los participantes en las concentraciones mostraron sobre sus mantas, entre otros materiales de denuncia, obras de artistas comprometidos con la iniciativa. La mayoría de los detenidos por la venta ilegal de películas y CD son condenados y sus penas se sustituyen por su expulsión del territorio español.