JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
Una reyerta entre indigentes en la calle San Agustín, en pleno centro de la ciudad, estuvo a punto de tener consecuencias graves para una familia coruñesa el pasado viernes, ya que uno de los participantes en la pelea arrolló a un niño de tres años en su huida y le causó lesiones en la cabeza. El suceso comenzó en torno a las 17.30 horas y en el mismo intervinieron tres hombres, dos de los cuales pasan la mayor parte del día en esta zona, según los testigos de los hechos.
De acuerdo con la versión proporcionada por la madre del pequeño, un joven llegó a la carrera a la calle San Agustín mientras portaba en la mano un envase de cartón de vino y con evidentes síntomas de embriaguez. La rapidez con la que parecía huir de alguien hizo que tropezara con el niño, al que arrojó al suelo y con el que rodó a lo largo de varios metros.
Al momento llegaron otros dos hombres que perseguían al joven por razones desconocidas y que empezaron a golpearle la cabeza contra el suelo y a pisarle la cara, mientras el niño permanecía debajo del agredido y sin que su madre pudiera rescatarlo. La presencia del pequeño bajo su víctima no inmutó a los agresores, quienes prosiguieron propinándole golpes.
Finalmente, la mujer pudo asir a su hijo y con la ayuda de otras personas lo introdujo en un establecimiento comercial con el fin de tranquilizarlo y de que no presenciase la violenta agresión que se llevaba a cabo en plena calle, que sólo concluyó gracias a la intervención de un viandante que separó a los indigentes. Una vez que cesó la paliza, uno de los agresores se interesó por el estado del niño, al que el incidente causó una profunda conmoción y que se quejaba de un golpe en la nuca, por lo que fue trasladado a un centro sanitario, en el que se le apreció un hematoma y se ordenó que permaneciera en observación durante 72 horas. La madre explicó que, en su confusión, el niño desconocía si había sido él quien había hecho caer al hombre, cuyos agresores acostumbran a permanecer en los soportales del teatro Rosalía Castro y en la zona del mercado de San Agustín, de acuerdo con vecinos que presenciaron la escena.