JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
El Gobierno local elabora una ordenanza municipal sobre las características que deberán cumplir las terrazas de los establecimientos de hostelería de la Ciudad Vieja, con el fin de que su mobiliario se adapte a las condiciones estéticas que se requieren en un casco histórico. Una vez que la norma esté lista, los empresarios presentarán al Ayuntamiento las propuestas de diseño de estos elementos que han solicitado a diferentes empresas con el fin de comprobar si se ajustan a las exigencias municipales.
Los hosteleros pretenden unificar la apariencia de las terrazas del barrio con el fin de acabar con la disparidad de muebles y sistemas de protección existentes en la actualidad, de forma que los establecimientos de la Ciudad Vieja cuenten con una imagen única en el espacio que ocupen en la calle. De este modo se intenta realzar el prestigio de una zona de la ciudad con atractivo para los visitantes a causa de su valor histórico y patrimonial, pero cuyas terrazas de hostelería no se encuentran hasta el momento al nivel que exige un barrio de estas características.
Los empresarios se plantean además que las mesas que instalen en la vía pública puedan ser utilizadas durante la mayor parte del año con el objetivo de rentabilizarlas al máximo, para lo que proyectan hacer uso de sistemas de calefacción del estilo de los empleados en los países del norte de Europa, donde las inclemencias meteorológicas hacen imprescindibles estos equipamientos.
La iniciativa de estos hosteleros surge cuando acaba de reabrirse la polémica por las terrazas de la plaza de María Pita, cuyo origen es el rechazo mayoritario que suscitan las construcciones acristaladas que se colocaron en ese lugar hace ahora ocho años.
Esta oposición ciudadana animó al Gobierno local a proponer al prestigioso arquitecto Alejandro Zaera el diseño de un nuevo modelo de recinto, que, de acuerdo con el proyecto presentado en los últimos días, consiste en unos toldos con forma de vela que cubrirán las mesas y que dispondrán de calefactores, así como en un cierre perimetral mediante telas que podrán extenderse o recogerse en función de las condiciones atmosféricas.