PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
La empresa Albada, concesionaria municipal que se encarga de la explotación de la planta de tratamiento de residuos de Nostián, reclama al Concello 58.126.827 euros por los sobrecostes motivados por la necesidad de reformar las instalaciones y de trasladar basura a vertederos ubicados en los municipios de Cerceda y Sobrado dos Monxes.
La concesionaria, en dos informes remitidos al Ayuntamiento, expone que, de la cantidad adicional solicitada, 7.821.611 euros corresponden a los gastos ocasionados por el transporte de residuos a los vertederos y 25.376.962 euros a los costes de las obras de adaptación de la planta de Nostián. La cifra que solicita la empresa la completan los 24.928.254 euros correspondientes al aumento de 2.769.806 euros anuales que pide Albada hasta que termine la concesión en 2018 por la explotación de las instalaciones.
La empresa encargada de la explotación de Nostián es incapaz de asumir una cifra que casi duplica la cantidad que el Concello destina a inversiones cada año y alude en sus informes a la "ruptura de la economía" de la concesión.
"La necesidad de cumplir y observar las autorizaciones otorgadas por los órganos competentes de la comunidad autónoma en materia medioambiental ha provocado como efecto la ruptura de la economía de la concesión por el impacto de los costes desproporcionados que han sido asumidos por la concesionaria para la realización de la actividad de la eliminación de rechazos mediante la nueva construcción y el uso de instalaciones no contempladas originariamente en la oferta valorada y seleccionada por el Ayuntamiento", expone Albada para reclamar al Ayuntamiento una compensación económica.
Albada advierte de que el impago de las cifras reclamadas por el sobrecoste puede desembocar en el cese de la actividad en la planta de Nostián. "Los sobrecostes están gravando injustamente a la concesionaria al extremo de poner en riesgo severo la continuidad en la ejecución de las obligaciones que, hasta el momento y a pesar de los sobrecostes expuestos, se han cumplido", afirma la empresa.
La prohibición de la Xunta de utilizar el vertedero previsto inicialmente y el consiguiente empleo de depósitos temporales o la falta de capacidad de Nostián para albergar todos los residuos que llegan a la planta son dos de los factores que, según denuncia la concesionaria en sus informes, han motivado los cuantiosos sobrecostes que le reclama al Concello.
Albada también menciona en los documentos remitidos al Gobierno local el fracaso de un convenio que le permitiría el uso de las instalaciones de Sogama en Cerceda. A pesar de haber afrontado los costes de la adaptación de las instalaciones de Nostián para posibilitar los intercambios de residuos, la concesionaria nunca llegó a disponer de espacio en las instalaciones de Sogama por no contar con autorización autonómica.
La empresa recuerda que en 2002, antes el convenio con Sogama que fracasó en sus objetivos, había sido rechazada por la Xunta una solicitud de ampliación del depósito temporal de la planta de tratamiento. "Fueron presentados el proyecto y el recurso y nunca fueron resueltos", explica Albada en el exhaustivo documento en el que menciona sus problemas económicos y las circunstancias imprevistas que los motivaron, y que ayer hizo público el Partido Popular.
Tanto el fracaso del proyecto de la ampliación del depósito como la imposibilidad de utilizar las instalaciones de Sogama fueron las causas por las que, para solucionar el problema de la saturación de la planta, comenzó el traslado de basura a los vertederos de Cerceda primero y de Sobrado dos Monxes después.
La empresa concesionaria considera especialmente importante esta circunstancia e incluso menciona la necesidad de que las administraciones competentes hagan lo posible por sacar adelante el convenio en el mismo apartado en el que reclama las compensaciones económicas.
"Si llegaran a alcanzarse los acuerdos necesarios entre la Xunta y el Concello para la utilización de las instalaciones de Sogama y pudiera establecerse una nueva tarifa se produciría una alternativa económica a la compensación que se reclama", explica Albada en los informes sobre sus problemas económicos y acerca del posible cese de su actividad como gestora de la planta de tratamiento de Nostián.
El informe de Albada denuncia además que el Consorcio de As Mariñas ha incumplido sus obligaciones de pago, a pesar de que el propio ente comarcal aseguró que no debe dinero. Estos supuestos impagos también han contribuido al desequilibrio económico de la empresa concesionaria.