MARCOS OTERO | A CORUÑA
Las obras de sustitución del pavimento en la calle Veeduría, en la Ciudad Vieja, han puesto al descubierto el antiguo alcantarillado de la ciudad. Los vecinos que ayer transitaban por las cercanías del Gobierno Militar pudieron comprobar cómo los operarios de la empresa encargada de la reforma de la Ciudad Vieja retiraban del subsuelo rocas de grandes dimensiones. Las piedras pertenecen a los sumideros que en el siglo XIX funcionaban bajo las calles coruñesas.
El hallazgo no supone ninguna alteración del calendario de las obras, según el arqueólogo municipal, Xan Vázquez, quien recordó que este tipo de descubrimientos son habituales cuando se ejecutan obras en el subsuelo de las zonas históricas del casco urbano. La aparición de los restos del antiguo alcantarillado no causará más que un trabajo adicional a los operarios encargados de renovar el pavimento de la Ciudad Vieja. Xan Vázquez confirmó que las piedras que ayer retiraban los trabajadores carecen de cualquier tipo de valor arqueológico. De hecho, el funcionario municipal indicó que la empresa ya se encontraba sobre aviso antes de iniciar las obras en el casco histórico.
Lo complicado ahora radica en extraer "piedra por piedra", según Vázquez, las piezas que componían las cloacas coruñesas en el siglo XIX sin que el proceso altere los plazos elaborados por el Ayuntamiento para finalizar las obras. La existencia de esta red antigua también convierte la Ciudad Vieja en "una zona especialmente complicada" cuando se programan obras de renovación en alguna de sus calles, según recordó el arqueólogo municipal. El alcantarillado del siglo XIX fue paulatinamente sustituido conforme se introdujeron otras estructuras basadas en la instalación de tuberías y cañerías de distintos materiales, como las usadas en la actualidad.