EUROPA PRESS
El delegado de la Xunta de Galicia en A Coruña, Diego Calvo, aseguró hoy que el próximo lunes, día 22, podría restablecerse la normalidad en el Edificio Proa, de Matogrande, que alberga dependencias judiciales y administrativas, además de otras oficinas, y donde hoy estuvo paralizada la actividad por una fuga de agua en el sistema de ventilación en la octava planta. El incidente obligó también a paralizar varios juicios.
En declaraciones a Europa Press, Calvo, que comprobó esta mañana el estado del edificio, en el que trabajan unos 250 trabajadores, reconoció que la rotura de la tubería provocó "un vertido importante de agua" desde la octava planta hasta otros pisos del edificio, que integran 12 plantas, de las que tres corresponden a dependencias judiciales y cuatro a oficinas de las Consellerías de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza y Consellería de Traballo e Benestar.
Asimismo, señaló que durante toda la mañana "se ha trabajado en achicar gran parte del agua", que llegó también a los huecos de los ascensores, e indicó que a media mañana "ya casi no quedaba nada almacenada", indicó el delegado de la Xunta en A Coruña.
Calvo indicó que los trabajos se centrarán ahora en subsanar la rotura de la tubería y añadió que continuarán durante la jornada de mañana y el fin de semana "para intentar el lunes trabajar con normalidad", añadió.
ACTIVIDAD PARALIZADA
El suceso provocó que la práctica totalidad de la actividad que se desarrolla en este edificio quedase paralizada. Así, según informó el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), la inundación afectó a las dependencias de los Juzgados de lo Mercantil y Contencioso-Administrativo, aunque no se registraron daños en los expedientes. Los daños obligaron a suspender la actividad en el Juzgado de lo Mercantil, así como en la mayor parte de las unidades de lo Contencioso.
La práctica totalidad de los trabajadores, que se encontraron con la fuga de agua al incorporarse a su puesto de trabajo a las ocho de la mañana, optaron por no acceder a las oficinas por seguridad, ante el temor de un cortocircuito, y permanecieron parte de la mañana en la entrada del edificio. A media mañana, la mayoría abandonaron el edificio.
"Nos dijeron que los que quisiéramos podíamos hacerlo al no estar las oficinas en condiciones para trabajar, explicó a Europa Press Charo Jambrina, delegada de UGT, quien criticó que se lo comunicasen verbalmente y no por escrito. Además, atribuyó el incidente de hoy a la existencia de deficiencias en este edificio, fundamentalmente en el sistema de aire acondicionado, pero afirmó que por ahora no han tenido respuesta a sus denuncias.
"FALTA DE COORDINACION"
Por su parte, CIG-Administración denunció, en un comunicado, "falta de coordinación" e "información" a los trabajadores "que se encontraron la octava planta inundada, los ascensores inutilizados y las escaleras de acceso anegadas de agua", indica el sindicato, quien sostiene que el incidente ha permitido "comprobar las numerosas carencias del edificio".
Según este sindicato, "mientras desde la Consellería de Presidencia se dio instrucción para que los trabajadores abandonasen el edificio y se suspendieron los juicios previstos, el jefe Territorial de Traballo abandonó la delegación a primera hora de la mañana sin comunicar a su personal instrucciones delante de una situación caótica", sostiene.
La CIG criticó también que la decisión de los responsables de personal de permitir, sobre las doce del mediodía, que los trabajadores se marchasen no se facilitase por escrito. Además, reclamó la puesta en marcha de un protocolo de actuación para este tipo de casos y denunció que "delante de una avería que ponía en peligro la seguridad de los trabajadores" en la empresa Eurocen "se obligó a todo el personal a presentarse en su puesto de trabajo".