RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
El Gobierno municipal y la Asociación de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco) buscan puntos de encuentro para desbloquear las desavenencias en lo que el sector califica la "letra pequeña" del plan general. Los empresarios reclaman correcciones en los coeficientes de uso, para aumentar la edificabilidad en los polígonos, y consideran excesivo el número de viviendas protegidas que se proyectan. El Concello evita dar explicaciones sobre el encuentro que mantuvieron ayer porque era una "reunión de trabajo".
"El Ayuntamiento tomó nota de los argumentos, dijo que nos los iba a estudiar y que nos convocaría para una nueva reunión", afirmó Juan José Yáñez, gerente de Aproinco. La "letra pequeña" del plan a la que se refieren los promotores son los cincuenta folios de alegaciones que presentaron a la revisión de las normas urbanísticas en A Coruña.
El sector inmobiliario pidió a la concejal de Urbanismo, Obdulia Taboadela, y al director de su departamento, Alfredo Cerezales, que tengan "mucho cuidado" con los coeficientes de uso, que afectan de manera directa a la edificabilidad. Según los promotores, la responsable de Urbanismo se comprometió a revisar el plan en aquellos puntos donde se compruebe que se pueden recoger las alegaciones de Aproinco. Yáñez afirmó que el Concello no descartó ninguna de sus iniciativas pero que tampoco dijo que sí: "No dijeron que no con toda claridad, pero tampoco dijeron lo contrario", subrayó el gerente de los promotores.
El Gobierno local optó por guardar silencio y no explicar cuál es su postura inicial sobre las propuestas de los promotores. Una portavoz municipal se limitó a comentar que el encuentro de ayer fue simplemente una "reunión de trabajo".
Los promotores quisieron dejar claro que no se oponen al plan y destacaron las "buenas relaciones institucionales" con el Ayuntamiento, lo que no les exime para reclamar correcciones que, a su entender, mejorarían el documento. Para el sector, es positivo que los diferentes colectivos vinculados con el mundo de la construcción se entrevisten con los responsables municipales para analizar el plan y las alegaciones. Por este motivo, a Juan José Yáñez le pareció "increíble" que el colegio de arquitectos no haya presentado alegaciones al documento urbanístico.
Aproinco fue uno de los colectivos que se posicionó en contra del fuera de ordenación parcial de edificios por exceso de altura o volumetría y que llevó al Concello a comprometerse a cambiar este punto del documento y dejar todos los inmuebles dentro de ordenación por esta circunstancia.
Los promotores alegaron disposiciones referidas a polígonos, a las excesivas cargas urbanísticas, a los coeficientes de ponderación, a la imposición de usos que consideran ilógicos y a la "muy baja" edificabilidad que, en líneas generales, han observado en el plan. La concejal de Urbanismo se comprometió a mantener una nueva reunión con el sector cuando los técnicos hayan perfilado el documento, cuando pueda aclarar qué alegaciones se aceptan y cuáles no.