JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
Casi dos años después de la paralización de los trabajos, la Autoridad Portuaria presentó ayer su propuesta para la conclusión del aparcamiento de O Parrote, que consiste en una reducción del 40% en el número inicial de plazas, la reconstrucción del baluarte aparecido durante las obras y la instalación de una zona comercial de 3.000 metros cuadrados en la superficie, donde no se rebasará la rasante del paseo de la Dársena.
El presidente del Puerto, Enrique Losada, entregó personalmente en el Concello el estudio de detalle elaborado tras la negociación mantenida en los últimos meses con la empresa Copasa, adjudicataria de la construcción y gestión del parking, que había planteado hace meses la explotación de un área comercial como fórmula de compensación por la reducción del número de plazas de estacionamiento.
El primer teniente de alcalde, el nacionalista Henrique Tello, calificó de "buena noticia" la iniciativa de la Autoridad Portuaria, aunque advirtió de que los técnicos municipales y los de la administración autonómica deberán examinar la propuesta con el fin de comprobar que es viable.
Enrique Losada aseguró que la institución que preside dará la "máxima prioridad" a la tramitación de este proyecto, en el que aún hay importantes cuestiones pendientes de resolver, ya que todavía no está determinada la fórmula con la que se compensará a Copasa por la pérdida de espacio en el aparcamiento, que pasaría de 540 a 340 plazas.
"Hemos sacrificado los costes pensando en la solución al problema", explicó el dirigente portuario coruñés sobre la postura de la institución en este conflicto, por lo que se apostó por diseñar en primer lugar un nuevo proyecto para O Parrote para a continuación definir la cuantificación de la disminución del beneficio que Copasa obtendrá por la reducción del estacionamiento y el mecanismo mediante el que se le resarcirá.
Losada admitió que la iniciativa planteada al Ayuntamiento cuenta con la "connivencia" de la adjudicataria del proyecto y solicitó la colaboración de los organismos con competencias en esta actuación para que pueda ejecutarse lo antes posible.
La solución presentada por la Autoridad Portuaria no sólo permitirá la conservación del baluarte defensivo de O Parrote, como exigía la Dirección Xeral de Patrimonio, sino que incluso prevé su reconstrucción total, de forma que quede integrado en una plaza pública con acceso para los ciudadanos.
Losada aseguró que el punto donde se encuentran los restos arqueológicos será "visitable" y que la zona comercial que se creará en la superficie del estacionamiento no superará el nivel de la calzada del paseo de la Dársena, lo que preservaría el aspecto de uno de los lugares emblemáticos de la ciudad.
El proyecto de Plan General de Ordenación Municipal redactado por Joan Busquets prevé que la explanada de O Parrote se destine a usos portuarios, mientras que el Gobierno local proyecta la creación de un corredor verde en esta misma zona, lo que en principio impediría la instalación de un área comercial como la que propone la Autoridad Portuaria.
Esta propuesta cuenta además con el rechazo de los empresarios integrados en Zona Obelisco, quienes además en su día presentaron su propia oferta para la construcción y explotación del aparcamiento de O Parrote. También los colectivos vecinales de la Ciudad Vieja y de La Marina han expresado su oposición a esta solución para el conflicto del estacionamiento, por lo que el estudio de detalle presentado por Enrique Losada tendrá que vencer estas resistencias.
El proyecto deberá superar además el examen al que sea sometido por los especialistas en Patrimonio de la Xunta, ya que la iniciativa pactada por Copasa y la Autoridad Portuaria coruñesa incluye la rehabilitación por completo de una muralla y la construcción de un área comercial en una zona especialmente sensible del casco histórico, cuyo aspecto actual constituye una de las imágenes más características de la ciudad.
Losada manifestó el pasado mes de diciembre que desde que se produjo la paralización de las obras del estacionamiento se habían mantenido contactos con la Dirección Xeral de Patrimonio con vistas a hallar una solución técnica que fuese aceptable por la administración autonómica. Esto implica que el departamento debe conocer las líneas básicas de la propuesta, aunque tendrá que conocerla en profundidad para elaborar su dictamen.