JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
"Como éste en Galicia no hay otro", afirma Marisol García sobre el colegio público que dirige, el José Cornide, situado en el barrio de A Sardiñeira y muy próximo al polígono de A Grela. La falta de espacio y la historia reciente del centro lo convierten en una singularidad en el sistema educativo gallego, ya que los 90 alumnos no se distribuyen en las aulas por cursos, sino por ciclos, de forma que niños de diferentes edades comparten un mismo espacio, una modalidad habitual en el medio rural gallego, pero absolutamente extraordinaria en una ciudad.
El origen de esta situación, que ha sido denunciada por el partido Unión Coruñesa, se encuentra en que el centro fue originalmente de Infantil y la presión de las familias evitó su cierre y consiguió que además se impartiese el ciclo de Primaria. La Xunta puso como condición para mantener abiertas las instalaciones que los alumnos de cada ciclo compartiesen la misma aula, lo que en un principio no generó excesivos problemas. Con la incorporación hace seis años de un profesorado estable, el centro empezó a ser demandado en la zona, hasta el punto de que todos los años recibe más solicitudes de plazas de las que puede atender.
Marisol García explica que los centros organizados mediante unidades mixtas por ciclos son habituales en las poblaciones rurales a causa de la falta de alumnos, aunque destaca que la situación en su centro "es justo lo contrario, porque lo que nos falta es espacio". La directora advierte de que además el colegio no cumple los acuerdos que la propia Xunta alcanzó con los sindicatos sobre las aulas mixtas, ya que se estableció que tendrían un máximo de 14 alumnos, cuando en el José Cornide hay 20 niños en cada una.
Demanda de plazas
Esto tiene que ser así porque Vioño está al lado y la tercera ronda transformará A Grela. "Éste no puede ser un centro en recesión, sino en expansión", señala García, quien recuerda que a la elevada demanda de plazas actual habrá que sumar en poco tiempo la que generen los edificios de Vioño aún sin habitar, así como los centros comerciales que se abrirán en A Grela, cuyos empleados podrán solicitar puestos en el José Cornide por encontrarse próximo a su centro de trabajo.
"La Administración debería tener en cuenta esta situación y planificar una ampliación", considera la directora del colegio, cuyos responsables han expuesto esta demanda a la Consellería de Educación en los últimos años. La jefa territorial de este departamento, Teresa Villaverde, visitó el centro y reconoció la necesidad de ampliarlo, aunque advirtió que la falta de recursos hace imposible acometer las obras antes de tres o cuatro años.
La directora admite las dificultades económicas, pero recuerda que la Consellería acaba de anunciar mejoras en el Eusebio da Guarda y la ampliación del colegio Zalaeta, centros que considera que se encuentran en mejores condiciones que el José Cornide, ya que no dispone de comedor, el patio cubierto ocupa terrenos del instituto de A Sardiñeira y el pabellón deportivo es el de ese mismo centro.
Pese a todo, Marisol García asegura que la formación que ofrece el colegio "es equiparable a la de cualquier centro", aunque las unidades mixtas exigen un trabajo más fuerte para el profesorado. La responsable del José Cornide explica que este sistema tiene incluso aspectos positivos, ya que los alumnos del curso superior "tiran de los del inferior y se pueden hacer actividades conjuntas que son muy beneficiosas para los niños".