REDACCIÓN | A CORUÑA
La sección primera de la Audiencia Provincial absolvió al joven acusado de estafa por hacerse pasar por el ahijado de Amancio Ortega o por el sobrino de José María Caamaño para ganarse la confianza de algunos empresarios coruñeses y conseguir que le entregasen 102.000 euros. El tribunal destaca la "absoluta libertad" con la que actuaron las víctimas, que "mantuvieron o incluso ampliaron" su relación con el procesado "sin importarles la marcha de las gestiones ni los gastos realizados".
"Se excluyen de la concepción penal del engaño los casos en los que una diligencia mínima de su destinatario le permitiría a la víctima despejar cualquier duda sobre la naturaleza, condiciones o circunstancias del negocio o de su promotor", subrayan los magistrados en el fallo. Los jueces, no obstante, advierten de que la actividad realizada por el acusado excede "de una normal actuación empresarial" y de que constituye "una apariencia sólida de incumplimiento contractual que supone título suficiente para formular las correspondientes reclamaciones civiles".
El representante del Ministerio público lo acusaba de cometer un delito continuado de estafa por el que solicitaba que fuese condenado a cinco años de prisión y a devolver a sus víctimas el dinero que le entregaron.