RUBÉN GARCÍA A CORUÑA
El alcalde, Javier Losada, anima a las compañías de telefonía móvil a que reduzcan el número de antenas que tienen en la ciudad, pese a que en realidad, según la ordenanza municipal que regula el sector, el propio Gobierno local tiene potestad para obligar a los operadores a que compartan emplazamientos, "siempre que sea técnica, jurídica y medioambientalmente posible". El Concello aprobó un plan de Telefónica para instalar 52 receptores y Vodafone pretende duplicar sus instalaciones en A Coruña.
"Las licencias de telefonía se conceden atendiendo a la legislación vigente y cumpliendo con las normas. El Ayuntamiento ha invitado a las empresas de telefonía a que compartan las estaciones base, con el fin de limitar su número", responde el alcalde, Javier Losada, en su blog a un vecino preocupado sobre la situación de las antenas de telefonía móvil en A Coruña.
Sin embargo, el Concello no necesita animar a las empresas a que compartan espacio en las cubiertas de los tejados, pues la propia legislación le permite exigir a las compañías a que atiendan sus recomendaciones. "Con el fin de minimizar el impacto visual y medioambiental de estas instalaciones sobre el paisaje natural y urbano, el Ayuntamiento (?) podrá establecer de forma justificada la obligación de compartir emplazamientos a varios operadores", establece el artículo 27 de la ordenanza municipal, de 2004, que regula la instalación de receptores de telefonía móvil.
La norma aclara que el uso compartido de antenas deberá aprobarse siempre que sea aconsejable: "Las obligaciones no serán exigibles si se justificase la imposibilidad técnica o jurídica de la utilización compartida, si se sobrepasen los niveles de referencia o si se considerase que el impacto visual fuese superior al provocado por las instalaciones de forma separada".
Los operadores también tendrán que colaborar con el Concello para facilitar la instalación de las estaciones en un lugar compartido. Por ejemplo, en espacios y edificios de titularidad municipal se podrán ubicar "exclusivamente infraestructuras compartidas".
La ordenanza municipal también especifica que en suelo urbano deberá compartirse espacio cuando se coloca una antena a menos de cien metros de otra ya existente; en rústico o urbanizable, será cuando una segunda se encuentre a dos kilómetros; y en no urbano, las nuevas infraestructuras estarán diseñadas para ser utilizadas por tres operadores. Salvo que su uso sea compartido, en ningún edificio puede haber más de un receptor.
El Ayuntamiento aprobó en diciembre un plan de Telefónica para colocar 52 antenas en el plazo de dos años. El Concello dijo que el acuerdo no implica su colocación, aunque en enero ya dio el visto bueno a seis de los aparatos repetidores. En 2009, Vodafone también solicitó, por separado, autorización para instalar 31 antenas de telefonía móvil. Según el futuro plan general, ya existen 27 receptores próximos a parques, colegios y centros de salud.
Las empresas de telefonía aseguran que están dispuestas a colaborar con el Concello en caso de que ponga en marcha este proyecto para compartir infraestructuras, pues es una práctica que ya existe en otras localidades españolas. "Los operadores están de acuerdo con el Ayuntamiento en la iniciativa, pues es una política que están desarrollando con carácter general en el resto de municipios, siempre que sea posible desde el punto de vista técnico, legal y económico", argumentan desde las compañías.
Las empresas defienden la necesidad de colocar nuevas antenas para mejorar la cobertura: "Los ciudadanos usan cada vez de forma más intensa los servicios móviles y sólo con unas infraestructuras adecuadas será posible satisfacer las demandas actuales y futuras".