M. O. | A CORUÑA
De entre la maraña de cables, baches y componentes del paisaje urbano sospechosos por su inutilidad, ha habido algunos sobre los que el Ayuntamiento sí se ha decidido a actuar. Célebre era el mamotreto de la plaza de Pontevedra diseñado como un templete y que sin embargo debía servir como respiradero para el aparcamiento subterráneo que funciona bajo la plaza. La reforma de la zona ejecutada por el Gobierno local con cargo al fondo de ayuda estatal se lo llevó por delante, del mismo modo que acabó con otro de los obstáculos que se podían encontrar los vecinos en sus paseos por la ciudad.
En la no menos emblemática plaza de Santa Catalina, durante algún tiempo tan sólo permaneció el pedestal de la que un día había sido una de las farolas ornamentales que iluminaron el lugar y a la vez lo decoraron. El Ayuntamiento, en un determinado momento, decidió trasladar uno de estos elementos a María Pita para sustituir otra farola averiada. La reforma de la plaza ejecutada por el Consistorio también solucionó este molesto problema, al mismo tiempo que transformó por completo un punto del centro castigado especialmente durante los últimos años debido al vandalismo y la presencia de jóvenes que masivamente escogieron este lugar como punto de encuentro para la práctica del botellón.
De una manera similar, el plan de asfaltado municipal ha servido para recuperar el pavimento en varias de las calles de la ciudad, machacadas en algunos casos por el intenso tráfico que soportan a diario. Es el caso, por ejemplo, de Juan Flórez. El Ayuntamiento decidió recientemente renovar por completo el asfalto de esta vía que alivia la salida de vehículos del centro y que hace tan sólo dos años presentaba socavones y grietas en el pavimento que a duras penas eran reparadas mediante parches de vez en cuando por las empresas contratadas por el área de Infraestructuras de María Pita. Las obras sin embargo todavía no han llegado a la avenida General Sanjurjo. Lo harán con la transformación por completo de la vía en un semi bulevar con mayor espacio para los peatones, al estilo de los corredores verdes proyectados en el plan general por Joan Busquets. El Ayuntamiento ya tiene los trabajos en cartera, en proceso de adjudicación con cargo al nuevo fondo de ayuda estatal.
Las reformas municipales han llegado también en forma de mejores servicios e instalaciones para los más pequeños. El parque infantil existente en la avenida de La Marina, después de permanecer varios meses vallado, fue por fin inaugurado y cada fin de semana, si el tiempo acompaña, es utilizado por cientos de pequeños y sus padres, que lo ven como el que posee la situación más privilegiada de todos cuantos existen en la ciudad.