MARCOS OTERO | A CORUÑA
Felipe Peña, el arquitecto responsable de la rehabilitación de la plaza de España, no considera al plan general como el mejor instrumento para subsanar los pequeños problemas urbanísticos repartidos por la ciudad. Esta tarea, defiende, corresponde a la gestión diaria del Ayuntamiento.
-¿Está pensado el plan general para resolver las pequeñas deficiencias que existen en la ciudad?
-El plan lo que suele dar es una normativa que normalmente no habla de calidad. Pueda dar unas normas en cuanto a anchos de vía, bordillos o alturas, pero la calidad de la construcción no está incluida en la normativa urbanística.
-¿Sería conveniente que lo hiciera?
-Yo creo que no, porque acabaríamos convirtiendo el plan en una especie de ley absoluta del municipio. Es mejor que haya otras normativas, lo mismo que hay también otras normativas para la instalación eléctrica, para las conducciones de agua y las de telefonía. De todo eso, que es muy complejo, el plan sólo puede dar algunas normas generales en cuanto a que deben mantenerse las calles lo más limpias posibles y deben hacerse pozos para servicios fácilmente registrables. Nosotros, con la plaza de España, tenemos una gran discusión y es que las tapas de los registros de las conducciones son muchísimas, como se puede ver. Nosotros estuvimos contabilizando y cada seis metros cuadrados hay cinco registros, que pueden ser de alumbrado eléctrico, de telefonía? La ciudad está llena de redes no visibles, que deben estar bien organizadas con unas normas técnicas muy cuidadosas, y de las que a nosotros lo que nos interesa es que sean fácilmente integrables. Este es uno de los grandes temas que tenemos ahora en el plaza de España y que es muy interesante.
-¿Ayudaría a la planificación de obras incluir en el ordenamiento estas cuestiones?
-Los planes no dicen nada, son las normativas de las compañías y las normas que tiene también el Concello para la urbanización. Hay que tener en cuenta que el Ayuntamiento tiene también un problema que es luego el mantenimiento. Entonces, los diferentes departamentos de mantenimiento del Concello tienen normas que les permiten algo que ahora es muy importante, como es la sostenibilidad, es decir, que permita reparar, mantener, corregir e introducir nuevas líneas con el mínimo coste posible. Eso da muchos problemas puramente técnicos que hay que considerar también y que los planes no precisan, pueden decir algo muy general, pero no lo precisan.
-¿Debería entonces incluirse para facilitar los trabajos?
-No, creo que no porque es demasiado complejo y demasiado técnico. Son temas ya de medidas, de dimensiones y de registros. Es muy técnico para que el plan entre en ello. Convertiríamos el plan en una enciclopedia de la ciudad.
-¿Cree que el solucionar las pequeñas deficiencias es un tema de carácter político, que corresponde al día a día de la gestión municipal?
-Es un aspecto muy importante, evidentemente entonces los políticos tienen que considerarlo, pero es una especie de rutina: debemos evitar que se convierta en un tema político porque entonces acabaríamos dedicándole inversiones a cosas que fueran vistosas. El mantenimiento de la ciudad es costoso y además hay que tenerlo técnicamente muy bien resuelto por parte de los propios técnicos del Ayuntamiento para que toda la ciudad tenga unas instalaciones homogéneas y se cuiden todos esos temas de mantenimiento. Por ejemplo, en el caso de la iluminación es muy importante que haya un bajo coste energético.
-¿Cree que se peca en el planeamiento de una excesiva atención hacia los grandes proyectos y se olvidan los pequeños detalles?
-Bueno, en relación a esto que acabo de decir, unas redes de servicios eficaces y su mantenimiento son muy importantes, pero hay que dejarlos instalados y a lo mejor ya no hay que hablar más de ello. Es tan importante que permitan un mantenimiento con bajo coste que precisamente una ciudad que tenga bien resueltas estas cosas podrá invertir en otras más importantes. Una estación intermodal, por ejemplo, es muy importante. Cuando llegue el AVE, éste tiene que conectar con los autobuses, con el tranvía y con los trenes de cercanías. A mí me parece que este proyecto es una prioridad total, porque las comunicaciones están colapsadas. Ir a Madrid en avión es muy complicado. Después tenemos que tener unas comunicaciones por tierra eficaces y que lleguen al centro de la ciudad. Es muy importante porque si no en unos años no podríamos movernos.
-¿Hay manera de enmendar a través del planeamiento los pequeños errores?
-La ciudad ya está hecha. Eso quiere decir que lo único que se procura ahora es que cada vez que hay una urbanización, como en el caso de la plaza de España, mejorar y renovar todos los servicios o dejar instaladas unas conducciones preventivas. Pero cuando se hace algo nuevo, igual que cuando se hacen polígonos nuevos, todo esto tiene que quedar muy bien colocado para que no haya que estar levantando cada vez que aparece un servicio nuevo o hay que reparar uno. Hay que procurar hacer galerías de servicio con conducciones fácilmente registrables para que todo eso se pueda corregir, continuar e instalar con facilidad. La ciudad necesita esos otros grandes servicios, como son el tren de alta velocidad, el aeropuerto y el tranvía.