AIDA MOSQUERA | A CORUÑA
El centro comercial Ikea abre hoy sus puertas para recibir a sus primeros 4.000 clientes, todos ellos familiares de los empleados que el la empresa sueca ha contratado en la ciudad. El PP coruñés criticó ayer la "irresponsabilidad" del Ayuntamiento por carecer supuestamente de un plan de tráfico a cuatro días de la apertura y recordó que la ciudad "puede estar ante el mayor atasco de la historia". El Gobierno local replicó "el desprecio" de los populares y desmintió sus declaraciones al asegurar que existe una comisión coordinada por la concejala de Urbanismo, Obdulia Taboadela, que "ha preparado los dispositivos necesarios, junto con la dirección de Ikea en A Coruña, para ordenar la gran afluencia de público que se prevé para las próximas semanas".
El concejal del PP Julio Flores recordó que la Dirección General de Tráfico "ha colocado a esta zona en el listado de puntos negros de previsible caos de tráfico", ya que cada día circulan más de 50.000 vehículos por el cruce de Lonzas hacia A Grela, la avenida de Baños de Arteixo y la autopista de Carballo, y denunció la "irresponsabilidad" del alcalde Javier Losada "por haber afirmado que los atascos serán de cinco minutos" cuando, afirmó, la apertura de Ikea "sumará entre 15.000 y 20.000 vehículos" al tráfico de la zona.
Flores hizo referencia a la comisión creada por el Gobierno local en el mes de enero para diseñar un plan de tráfico que, subrayó, "no ha presentado", ampliar los carriles de la rotonda de Eduardo Diz e instar al Ejecutivo gallego a construir una rotonda provisional de acceso al centro comercial, y apuntó que "la Xunta es la única que ha cumplido, porque el lunes estará lista la glorieta a pesar de los obstáculos puestos por el alcalde a la hora de entregar los terrenos necesarios". Por el contrario, añadió el popular, "la dejadez municipal ha hecho que, a escasos días de la apertura de Ikea, no haya plan de tráfico, ni ampliación de la rotonda de Eduardo Diz, ni plan especial de transporte público, ni paneles informativos".
Por su parte, la concejala de Urbanismo desmintió las declaraciones de los populares al asegurar que la inauguración del centro comercial "cuenta con los dispositivos necesarios" y, aunque reconoció que "todas las aperturas de Ikea en cualquier ciudad generan un tráfico por encima de lo normal", señaló que "los efectos indeseados se superarán con los beneficios que una empresa de estas características aporta a la población".
No obstante, con el objetivo de "minimizar el impacto esperado", la edil anunció que se modificará y reforzará la línea 11 de autobús urbano para facilitar los accesos a la tienda y que los ciudadanos dispondrán de un servicio de buses lanzadera que partirán cada quince minutos de la plaza de Pontevedra. Además, indicó Taboadela, "habrá un despliegue de agentes de la Policía Local para regular el tráfico en el acceso al centro comercial".
El Gobierno local informó también, a través de un comunicado, que la Concejalía de Transportes ha colocado una parada de taxis en el acceso a la tienda y que se habilitará un carril especial de incorporación exclusivo para taxis y autobuses, "con el fin de fomentar el acceso al centro comercial en transporte público".
En lo referente a las obras, el Ayuntamiento explicó que la Concejalía de Infraestructuras "desarrolla tareas de coordinación tanto en los trabajos de acceso como en los de las inmediaciones con el fin de terminarlos lo antes posible". Sin embargo, los populares criticaron la gestión del Ayuntamiento "por no haber puesto hasta hace mes y medio los terrenos del tercer tramo de la tercera ronda a disposición de la Xunta. Por este motivo, Flores insistió ayer en la "gran incertidumbre" sobre la finalización de una vía "vital para la movilidad de más de 400.000 habitantes de la ciudad y del área metropolitana".