A. MOSQUERA / R. GARCÍA | A CORUÑA
El cuartel de la Policía Local se queda pequeño. Las instalaciones de la calle Tui, en Monte Alto, son escasas para las necesidades de los agentes, que carecen de galería de tiro y de un aparcamiento suficiente para todos los vehículos mientras trabajan en oficinas y entrenan en un gimnasio de un tamaño que, según los propios policías, deja mucho que desear. Hace dos años, el Ayuntamiento barajó varias opciones para reubicar las dependencias del 092, pero la situación económica obligó a posponer el proyecto hasta la próxima legislatura, en 2011, un tiempo durante el que a los problemas de aparcamiento de los vecinos se suman las plazas ocupadas por los coches del cuerpo municipal y la inutilidad de parte de la vía Miguel Servet, donde los agentes se ven obligados a aparcar sobre la línea amarilla.
"La falta de un aparcamiento donde dejar los vehículos policiales trastorna al vecindario", lamenta el presidente de la Asociación Profesional de la Policía Local de A Coruña, Manuel Aceña. Recuerda que se trata de una zona "absolutamente saturada" en la que se concentran, "en muy pocos metros", las dependencias policiales, unas instalaciones de telefónica y una oficina de empleo, "a lo que en unos meses habrá que añadir el corredor verde de la calle Orillamar que hará imposible el estacionamiento", subraya.
Por este motivo, los agentes municipales consideran que "no tiene sentido mantener algo tan relevante como un cuartel donde ya no cabe nada" -la última reforma se realizó hace trece años y Aceña asegura que "las posibilidades de aprovechamiento ya están agotadas"-. Pero, además, las dependencias del 092 parecen haberse quedado pequeñas también en su interior, donde los agentes ni tan siquiera disponen de una galería de tiro en la que practicar y se ven obligados a hacerlo en instalaciones cedidas por otras corporaciones, ya que tampoco utilizan la galería que supuestamente ha sido subvencionada en la Hípica.
La prueba de la escasez de espacio está en el traslado de las secciones de multas y de trámites de licencias para la ocupación de la vía pública a un bajo de las nuevas viviendas sociales de la calle Orillamar. De este modo, los agentes aparcan en las inmediaciones del cuartel o bien en un bajo de un edificio vecinal, realizan parte de su trabajo en unas oficinas al otro lado de la calle y hacen prácticas de tiro en galerías ajenas a las dependencias del 092; son detalles que, sumados, hacen del cuartel de la Policía Local, en palabras de varios agentes, "un chiringuito", sin desmerecer eso sí el edificio (por el cuartel), que aseguran "tendría mucho valor para otros usos".
Sin embargo, pese a las incomodidades de los propios policías, Aceña hace hincapié en que las instalaciones "no se ajustan a las necesidades de movilidad de muchos ciudadanos" debido, por ejemplo, a la ausencia de un simple ascensor para acceder a la sección de jefatura.
El Gobierno municipal anunció en abril del pasado año que retrasaría el proyecto de reubicación hasta la próxima legislatura -mayo de 2011- y que aguardaría a que se finalice la revisión del plan general para comprobar qué bolsas de suelo quedan disponibles y cuáles son las más adecuadas para construir el cuartel. No obstante, los agentes suponen, dice Aceña, que el Ayuntamiento recuperará el proyecto pronto "del mismo modo que invierte en espacios muy amplios para diferentes asociaciones ciudadanas". De hecho, consideran que la ciudad posee espacios que podrían acoger "de forma adecuada" un cuartel con todas las necesidades cubiertas - "sitio para los vehículos, accesibilidad para todos los ciudadanos y espacio suficiente para no saturar la zona cuando coinciden diferentes turnos", matiza-, lugares donde la comunicación sea fluida y el acceso a cualquier punto de la ciudad para el envío de patrullas no dependa de si es o no hora punta, "algo imprescindible para un servicio como el 092", concluye.