A. MOSQUERA / R. GARCÍA. A CORUÑA
Al escaso espacio del interior del cuartel se le suma, según los agentes, una complicación más: el metrosidero. Y es que donde ahora están las dependencias policiales antes estaba el asilo de San José y, aún más atrás en el tiempo, una fábrica de jabón. Pues bien, cuando ésta pasó a manos municipales, el inventario de la transacción ya recogía la presencia de este árbol en su pequeño huerto y, según la versión más probable, la especie originaria de Nueva Zelanda llegó a la ciudad, en barcos ingleses u holandeses, hace unos 300 años. Por este motivo, el patio del cuartel de Monte Alto cuenta con un árbol protegido que impide hasta el asfaltado completo del suelo, pues las raíces del metrosidero necesitan una superficie húmeda para vivir.