A. MOSQUERA / R. GARCÍA. A CORUÑA
El Gobierno local atendió hace dos meses a la solicitud de los vecinos y comerciantes para cerrar el tráfico en el tramo de la calle Orzán entre Rúa Alta y plaza de Pontevedra. Sin embargo, los residentes denuncian que la peatonalización no acaba de funcionar, que los coches pasan por la zona pese a que está prohibido más allá del horario establecido para la carga y descarga -entre las seis y las once de la mañana-. La Concejalía de Tráfico asegura que no puede tener una patrulla para vigilar la vía de forma permanente y que aguarda a que el área de Rehabilitación instale bolardos para impedir la entrada de coches.
El Ayuntamiento apeló al "civismo" de los conductores para respetar las señales de tráfico y no recurrir a la colocación de bolardos móviles en la calle Orzán. Algunos conductores hacen caso omiso y transitan a diario por esta vía fuera de las horas autorizadas. La presidenta de los comerciantes de esta zona, Chus Facal, denunció que los conductores no respetan la peatonalización, al tiempo que pidió "paciencia". Desde María Pita, quisieron lanzar este mismo mensaje y argumentaron que la peatonalización siempre necesita un tiempo para afianzarse.
Tráfico defendió que es imposible destinar agentes del 092 para el control de la calle durante las 24 horas y que sólo se pudo realizar una vigilancia más extrema durante los primeros días. Este departamento destacó que su previsión es que la peatonalización se respete más cuando la Concejalía de Rehabilitación coloque bolardos en los extremos de la calle para evitar el acceso de los vehículos. Según los propios comerciantes del Orzán, el Concello se comprometió a llevar a pleno su petición para instalar los bolardos, además de bancos y jardineras para mejorar el entorno de esta céntrica vía.
La peatonalización se llevó a cabo a raíz de las quejas de vecinos y empresarios. El Concello vio con buenos ojos la iniciativa en el Orzán porque, junto a un precio más asequible de los bajos comerciales con respecto a otros puntos del centro, contribuiría a revitalizar la actividad empresarial en la calle.