GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
La supervivencia de la Fábrica de Armas depende de la adjudicación de un contrato -valorado en más de 2.000 millones de euros - para la construcción de vehículos blindados 8x8. "Nos estamos jugando el futuro de la factoría y el del grupo Santa Bárbara", aseguró ayer el portavoz sindical de UGT, Roberto Teixido, que apeló a la "racionalidad" del Ministerio de Defensa para la adjudicación del concurso y que calificó de "escandalosa" cualquier otra decisión más allá de que la unión temporal de empresas -entre las que se encuentran, entre otras, Navantia e Indra- se lleve la adjudicación del programa.
Con el contrato en la mano, según Teixido, la Fábrica de Armas tendría su futuro asegurado hasta 2016; que es el año en el que vence el último contrato de alquiler de las instalaciones de la factoría, que pertenecen al Ministerio de Defensa, a la multinacional General Dynamics.
Los trabajadores firmaron a finales de 2009, un plan para la transformación de la factoría; son catorce millones de euros que, según el portavoz sindical, permitirán que se mejore la "competitividad y la productividad" de la factoría, aun cuando cree que no es la solución definitiva, sino sólo "un paso adelante". La consolidación de la fábrica la ven los trabajadores en el traslado de las instalaciones a otro lugar, aunque saben que esa decisión depende, casi directamente, de que Defensa le adjudique la construcción de los blindados 8x8 para las Fuerzas Armadas.
Ese contrato les situaría en los puestos altos de la lista de candidatos a ser adquiridos por la multinacional General Dynamics; una operación que se ha de efectuar antes del 2016. Para una empresa es más atractiva una factoría con carga de trabajo concertada que una que todavía tiene que buscarla, explicó la situación, ayer Roberto Teixido. Si el contrato no se decide del lado de la balanza de Santa Bárbara y si el futuro de la factoría no pasa por el cambio de instalaciones, los trabajadores volverán a "luchar en la calle", como en ocasiones anteriores, según aseguró el portavoz sindical.