REDACCIÓN | A CORUÑA
Una joven se sentó ayer en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 5 para explicar su participación en el atraco a una panadería de Cambre sucedido hace aproximadamente año y medio. La acusada, para la que la Fiscalía solicita cuatro años y cinco meses de prisión, reconoció en parte los hechos que se le imputan pero negó haber estado implicada en el asalto al establecimiento. La procesada recordó ante la magistrada que aquella mañana del 13 de febrero del año pasado, de camino entre la finca que sus padres poseen en el municipio de Cambre y la ría de O Burgo, a donde se dirigía para mariscar, se subió en el vehículo de una persona al que conocía de coincidir en Penamoa cuando ambos acudían al poblado chabolista para adquirir sustancias estupefacientes. De este modo, la joven negó estar presente durante el atraco del que en ese instante huía la persona con la que se subió al coche, ya condenada por los hechos.
La Fiscalía insistió a los testigos que prestaron declaración ante el tribunal sobre el asiento que ocupaba la joven cuando el coche fue interceptado por la policía. La mayoría afirmaron, y así también lo reconoció la propia imputada, que se encontraba al volante del turismo y que sobre el asiento del copiloto se hallaba un cuchillo de grandes dimensiones que fue empleado durante el atraco a la panadería para amenazar a su propietaria. Si en ese momento, cuando la policía la detuvo, se encontraba en el puesto de conducción, argumentó la procesada, era porque previamente se lo había solicitado el hombre que la recogió debido a su estado, que ella misma definió como "sofocado".
El hombre que presuntamente cometió el atraco cambió durante su declaración ante la magistrada la versión de los hechos que ofreció durante el interrogatorio que prestó cuando fue detenido. En lugar de incriminar a la joven como colaboradora en el asalto y acusarla de planear el mismo, el individuo negó que ésta estuviera con él cuando robó en la panadería de Sigrás. La defensa de la acusada, representada por el despacho de abogados de José Ramón Sierra, solicitó por este motivo la libre absolución. Además, expuso que en el momento de producirse los hechos la joven se encontraba en tratamiento psiquiátrico y consumía de manera habitual sustancias estupefacientes.