R. GARCÍA / A. MOSQUERA | A CORUÑA
Tres años, tres meses y 19 días. Ese es el tiempo que ha tardado la Xunta en decidir que reabre al marisqueo la parte externa de la ría coruñesa, en contra de la opinión de los mariscadores, que se niegan a extraer almeja y berberecho a partir de hoy porque entienden que todavía el producto no es apto para el consumo humano. El alcalde, Javier Losada, insta a Gobierno y Xunta a erradicar la contaminación de la zona, pese a que la Cofradía de Pescadores culpa al Ayuntamiento de A Coruña de ser el causante de la mayor parte de los derrames.
"Tanto la Xunta como el Ministerio de Medio Ambiente tienen que hacer las inversiones precisas para que la ría esté en perfectas condiciones", subrayó el alcalde, que delega cualquier problema por los vertidos en las dos administraciones. Los mariscadores se han quejado de que el Concello no colabora en la erradicación de los vertidos y no atiende sus quejas.
Losada ofreció una versión diametralmente opuesta: "Hemos hecho un esfuerzo muy importante desde la ciudad para canalizar todo nuestro saneamiento; al final del año tendremos en marcha la depuradora (proyecto dependiente del Gobierno central); y espero que toda esta dinámica se lleve a cabo con diálogos y acuerdos, como siempre se ha hecho con la cofradía".
La Consellería do Mar notificó ayer a través del Diario Oficial de Galicia (DOG) la recalificación de las zonas de producción de moluscos bivalvos, que será efectiva a partir de hoy. En el caso de A Coruña afecta a la cara externa de la ría, desde A Pasaxe hacia el mar. La Xunta ejecutó la orden pese a las críticas de los mariscadores, que se negarán a bajar a la ría para extraer almeja y berberecho. La clasificación pasa de zona C -donde está prohibido faenar- a B estable -el marisco es apto previo paso por un proceso de depuración-, aunque la superficie desde Oza hasta As Xubias y la playa de Santa Cristina queda como B provisional -también se puede recoger molusco-, a la espera de su recalificación definitiva como zona B estable.
Sólo permanecerá como zona C, como hasta ahora, la cara interna de la ría, desde el puente de A Pasaxe hasta O Temple, el único tramo que linda con los cuatro municipios afectados: A Coruña, Oleiros, Cambre y Culleredo.
Los mariscadores acordaron el pasado martes, pocas horas antes de formalizar la Xunta la reapertura de la ría, movilizarse. Sus protestas tienen un destinatario claro: el Gobierno gallego. La cofradía descartó cortar el tráfico como antaño en la avenida de A Pasaxe, pero sí llevará a cabo otras iniciativas para sensibilizar a los ciudadanos "todos los días". El sector preparará ahora un calendario de movilizaciones, pues se opone a recoger marisco de la ría. La primera será hoy, con una concentración en el edificio de Nuevos Ministerios a las 13.00 horas.
Mar se aferra a los resultados de las analíticas del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar): "La mejora de estas zonas implica el regreso a la actividad marisquera y significa que el marisco extraído es apto para el consumo en fresco con todas las garantías de calidad y salubridad, siempre que se someta a un proceso de depuración".
Para los responsables gallegos, el cambio de clasificación de la ría "favorece" a los mariscadores: "Recuperarían el nivel de ingresos económicos habitual". Sin embargo, la cofradía negó este extremo, pues denunció que los furtivos han acabado con todo el marisco que tenía la talla mínima legal para su venta.
El conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, defendió la actuación del departamento de su compañera Rosa Quintana: "La conselleira do Mar actúa con absoluta responsabilidad y diálogo, habrá el que haga falta". Rueda apostilló que si el Gobierno gallego tomó la decisión de reabrir a partir de hoy la ría coruñesa es para favorecer el "interés general".