JUDIT ESTEVE | A CORUÑA
La Policía Local descarta que se produzcan embotellamientos en el polígono de A Grela tras comprobar que la apertura de Ikea el pasado 20 de julio apenas ha alterado la circulación de la zona. "Existe la posibilidad de que el tráfico sea más lento en días puntuales en los que la gente compra más, como por ejemplo en Navidad", destacan desde el 092. En la última semana, la circulación es lenta en alguna ocasión, pero según fuentes municipales, nada fuera de lo habitual.
La Concejalía de Tráfico se mostró muy satisfecha con la fluidez de la circulación en la rotonda a dos niveles construida por la Xunta. Desde este departamento afirmaron que la apertura de la tienda no ha supuesto problemas en el polígono de A Grela. Las obras en la tercera ronda y la mejoría en los accesos a las inmediaciones del parque industrial son claves para que la multinacional sueca implantase en A Coruña uno de sus centros. Un portavoz de Ikea defendió que hubiese elegido otro emplazamiento para su centro si no existiesen garantías suficientes de que los accesos a este centro comercial iban a soportar la afluencia de clientes que ahora recibe a diario.
Ikea admitió que estaban "muy asustados" ante el retraso que llevaban las obras en los días previos a la apertura del establecimiento. La multinacional sueca argumentó que es fundamental que su tienda se encuentre bien comunicada y, en el caso de A Coruña, todavía más porque su público potencial no se limita sólo a la ciudad y su área metropolitana: "Pretendemos contar con una infraestructura que permita una circulación fluida. El establecimiento recibirá clientes, tanto de esta provincia, como personas que vengan de otros lugares". El representante del centro destacó la posibilidad de que Ikea abra un segundo centro en Vigo, aunque puntualizó que la empresa se plantea este proyecto a largo plazo, en función también del éxito de su tienda en A Coruña.
El número real de vehículos que circularán junto a Ikea todavía está por definir, así como las consecuencias que puede tener en la fluidez del resto de la circulación, ya que durante los meses de verano disminuye el tráfico procedente de las instalaciones industriales de A Grela. Será a partir de septiembre cuando se pueda analizar con mayor exactitud el nivel de coches que soportará la avenida de Arteixo.