REDACCIÓN | A CORUÑA
El Juzgado de lo Penal número 5 dejó ayer visto para sentencia el procedimiento iniciado contra un hombre acusado de amenazar de muerte a su hermana y destrozar la puerta de su vivienda con una maza cuando ésta se negó a permitirle la entrada. La Fiscalía solicita para el procesado año y medio de prisión y el pago de una multa superior a los 5.000 euros por un delito de amenazas, con el agravante de que posee antecedentes previos no computables derivados de actos relacionados con violencia de género.
Durante su comparecencia ante el tribunal, el imputado reconoció haberse dirigido en octubre de 2008 hasta el domicilio en el que reside su hermana en la calle José María Hernán Sáez para pasar la noche. El hombre manifestó que por aquel entonces se veía obligado a dormir en el interior de su vehículo y aquel día deseaba "descansar como una persona". Su hermana, sin embargo, le negó la entrada porque se presentó en el portal alrededor de las cinco de la mañana profiriendo amenazas. Aprovechando que uno de los vecinos salía en aquel momento del inmueble para ir a trabajar, el acusado subió hasta la vivienda y comenzó a golpear la puerta con una maza.
La mujer llamó a la policía, que se presentó en el lugar justo en el instante en el que la entrada estaba a punto de ser destrozada por completo. El individuo, en ese instante, dejó de gritar y se entregó sin resistencia a los agentes, según el relato ofrecido por dos policías nacionales que comparecieron como testigos en el juicio. Sin embargo, durante el traslado hasta la comisaría de Lonzas, el imputado manifestó su intención de "matar" a su hermana en cuanto quedara libre.
La defensa del acusado expuso como atenuante el "arrebato" sufrido por el hombre durante aquella noche. Éste manifestó que la vivienda pertenecía a la madre de ambos y que ella les dio permiso para que cualquiera de los hermanos pudiera utilizar la vivienda cuando lo necesitara. La hermana del acusado, y a la vez víctima del asalto, declaró que en la época en la que se produjeron los hechos ya no mantenía "ninguna" relación con el imputado.