PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
Los propietarios de los hoteles de la ciudad están muy satisfechos este verano, pues la coincidencia del Xacobeo con días despejados y con una crisis económica que hace que los españoles busquen destinos más baratos y que ha servido como revulsivo para el turismo nacional ha propiciado que algunos de los alojamientos tengan prácticamente todas sus habitaciones ocupadas. Los datos, según ha informado la asociación Hospeco, superan los de años anteriores y permiten que este sector sea en la ciudad casi el único que no ha notado las repercusiones negativas de la crisis.
"Los datos son buenos. En julio terminamos con un 79% de ocupación, seis puntos más que en 2009, y la previsión es terminar agosto con un 85%", explica el presidente de Hospeco, Francisco Canabal, que precisa que los datos superan incluso a los del anterior Año Santo de 2004.
Los datos generales que facilita Hospeco coinciden con los que suministran los directores de los hoteles, algunos de los cuales superan incluso la media de ocupación. "Esperamos cerrar agosto con el 95%. Es lo que llevamos y esperamos mantenerlo. Estos datos mejoran los del año pasado. Creo que puede deberse, en parte, al Xacobeo. En julio alcanzamos un 85%", comenta Pedro Marfany, director del Finisterre.
Datos similares se han registrado también en el hotel Riazor. "Agosto está siendo espectacular. La previsión es cerrar este mes al 97%. En todo el verano, el año pasado, registramos un 85% y éste esperamos un 90%", analiza David Santos, director del alojamiento.
Todos los directores y gerentes coinciden al señalar el efecto de arrastre del Año Santo que, unido al buen tiempo, ha propiciado que muchos de los que visitaron Santiago decidan acercarse a la ciudad para disfrutar del litoral.
Sobre este fenómeno, el presidente de Hospeco afirma que también hay que tener en cuenta la proclamación de la Torre de Hércules como patrimonio de la humanidad. La posibilidad de conocer un monumento con tal distinción es otro incentivo para que los peregrinos que llegan a Compostela se animen a completar el trayecto por carretera hasta A Coruña y, en algunos casos, a pasar una o varias noches en la ciudad.
La crisis también ha tenido su efecto para los hoteles de la ciudad, aunque, sorprendentemente, éste no ha sido negativo sino muy positivo. Los directores de los hoteles explican que las dificultades económicas han hecho que familias españolas que en años anteriores buscaban destinos internacionales opten ahora por pasar sus días de vacaciones en localidades del territorio nacional.
Francisco Canabal precisa que el sector del alojamiento ha sabido aprovechar esta circunstancia con unos precios muy competitivos. "Han bajado hasta un 16%. Las tarifas son muy competitivas y eso también sirve para que los turistas se decanten por pasar noches en la ciudad", aclaró el presidente de la asociación Hospeco.
Los responsables de los hoteles celebran los datos de este verano y recalcan que en 2010 no sólo se mejorarán los registros de años anteriores durante el periodo estival, sino que la media total al terminar el ejercicio con sus doce meses también será superior.
El optimismo en los hoteles contrasta con las opiniones de los responsables de tiendas y restaurantes, que dicen notar poco o nada el incremento de turistas. El problema reside, según explican, en que los visitantes llegan, pero tratan de ahorrar lo máximo posible en regalos y comidas.