JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
-¿Cuál cree que es la razón por la que se desarrollan tantas obras en colegios coruñeses durante este verano?
-No sé exactamente si en comparación con otros años hay más o menos obras, pero en el caso concreto de nuestro centro se está realizando la renovación total de la instalación eléctrica, que era una solicitud que habíamos hecho hace tiempo a las diferentes administraciones y que por fin se está haciendo este verano después de haberla pedido durante muchos años. De todas maneras, todavía quedan pendientes otras actuaciones, porque también llevamos tiempo pidiendo la renovación de la fachada y del tejado y todavía no la tenemos concedida.
-¿En todos los casos se trata de demandas muy antiguas de los centros?
-Los directores llevamos mucho tiempo diciendo que la inversión en instalaciones de los centros educativos debería ser mucho más fuerte. Hubo una época, a partir de la aprobación de la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo, en la que fue necesario construir nuevos centros, pero ahora llevamos una época en la que no se hacen y por lo tanto ese dinero debería destinarse al mantenimiento de los centros, ya que cada vez son más viejos y, por lógica, las instalaciones necesitan un mayor mantenimiento.
-¿Cuesta mucho convencer a la Administración para que se atiendan estas peticiones?
-Sí, los que llevamos tiempo en la dirección de centros sabemos que es una batalla continua y que hay que solicitarlo constantemente, con el agravante de que no está bien clara la línea que distingue lo que compete a la administración local y a la autonómica, de forma que esto es una fuente de conflictos. Cuando un director se dirige a una administración para decir que tiene un problema en el tejado, cada una de ellas le dice que le compete a la otra.
-La demora debe ser más preocupante cuando existe un riesgo para los alumnos, como en el caso de su centro con la instalación eléctrica.
-Cualquier instalación que tenga relación con la seguridad debe ser prioritaria. En el caso de las eléctricas, se hizo una revisión en los centros y se dijo que muchas de ellas no eran adecuadas, por lo que es evidente que debe ser una de las primeras cosas que deben abordarse, ya que está relacionado con la seguridad de las personas.
-¿Cuentan los directores con el apoyo de los padres para reclamar este tipo de obras?
-Totalmente. En mi caso puedo hablar de que a través de la directiva del APA y de la federación siempre han apoyado nuestras reivindicaciones. Quizás podrían hacer un poco más, al igual que el profesorado, pero nosotros estamos satisfechos con el apoyo de los padres.
-¿Hay preocupación porque las obras estén terminadas antes de que comience el curso?
-Claro. Aunque estamos de vacaciones, tenemos que ir por los centros cada cierto tiempo para hablar con la empresa que realiza las obras y la pregunta siempre es la misma: ¿el día 1 de septiembre estarán terminadas? En principio, esperamos que estén acabadas, pero no se pueden concentrar todas las obras en el verano. La preocupación existe en todos los centros y cuando son obras mayores no está asegurado que vayan a estar terminadas.