"Se producen aumentos de medición derivados del paso a verdadera magnitud de la cubierta inclinada, que estaba medida en planta (proyección horizontal)", explica la memoria de certificación final del proyecto de la guardería de Mesoiro para justificar el aumento del coste en la instalación de más zinc en la cubierta del edificio, donde también hubo que añadir más cantidad de este material al tener que realizar solapes en los elementos que sobresalen, ya que se especifica que estos "no se habían considerado".
Ésta es una de las "variaciones producidas en el número de unidades de obra" que motivaron el aumento del coste del edificio en 69.427 euros y que el Ayuntamiento abonó a las constructoras. En la fachada también fue necesario instalar más planchas de zinc de las proyectadas al no haberse previsto este mismo detalle técnico, al igual que en los cerramientos. El documento detalla de forma pormenorizada errores de esta misma clase con el yeso empleado en el falso techo inclinado, del que se dice que fue medido en proyección horizontal, así como del material aislante colocado bajo el zinc, debido al aumento en la instalación de planchas en las fachadas del edificio. El alicatado cerámico, los recrecidos de hormigón, la carpintería metálica y de madera, el acristalamiento, la fontanería, la instalación eléctrica, la iluminación, la calefacción, el sistema de antirrobo y seguridad, la protección contra incendios, las telecomunicaciones y la pintura fueron otros capítulos que sumaron aumentos de costes.