M. OTERO / L. P. FERREIRO | A CORUÑA
Ayuntamiento y Autoridad Portuaria han avanzado la solución definitiva que permita retomar las obras del aparcamiento de O Parrote después de dos años paralizadas. A falta de la confirmación oficial -pospuesta para el 8 de octubre- la empresa concesionaria del subterráneo (Copasa) será finalmente compensada mediante superficies comerciales dentro del puerto debido a la pérdida de plazas con respecto al proyecto original que conlleva la conservación de las murallas del siglo XVIII descubiertas mientras se ejecutaban las excavaciones.
El alcalde, Javier Losada, confirmó ayer que el trabajo de la comisión creada el pasado mes de julio para encontrar una alternativa que permita retomar las obras apunta a una compensación comercial dentro de los terrenos portuarios, principalmente aquellos que serán liberados en cuanto se produzca el traslado de una parte de las operaciones a punta Langosteira.
Las palabras del alcalde no dejaron lugar a la duda, pese a que trató de matizarlas advirtiendo de que el trabajo de la comisión creada entre el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria no ha finalizado. "Estableceremos compensaciones dentro del puerto", manifestó Javier Losada. Sin embargo, esta solución está todavía a expensas de lo que decida la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, el organismo que ordenó paralizar los trabajos del parking y conservar los baluartes en su lugar original, y el pleno de la Corporación.
Pero el principal de los obstáculos radica en que, como parece, la venta de los terrenos portuarios actuales no se producirá en un plazo de tiempo breve. Teniendo en cuenta que el Gobierno local en ningún momento se ha mostrado dispuesto a plegarse a la idea de la Autoridad Portuaria para que los usos comerciales compensatorios se concentren exclusivamente en la zona de O Parrote, dada también la oposición vecinal y del resto de formaciones políticas representadas en el Ayuntamiento, estos deberían ubicarse en alguno de los muelles que serán vendidos para financiar la obra del puerto exterior: los de Calvo Sotelo y Batería. Esta operación, sin embargo, no se encuentra entre las prioridades del Ministerio de Fomento. Recientemente, en una entrevista con este diario, el presidente de Puertos del Estado, Fernando González Laxe, no ocultó sus dudas acerca de que la transacción urbanística se pueda producir en estos momentos con todas las garantías. González Laxe señaló las dificultades que se encontrarían hoy en día en el mercado inmobiliario para poder vender al precio deseado las parcelas que actualmente registran actividades portuarias.
La pérdida de plazas de aparcamiento que supone la conservación de las murallas hizo pensar desde un primer momento en la necesidad de compensar a la empresa constructora y posterior concesionaria del subterráneo. De no ser mediante la superficie comercial, Copasa advirtió de que se guardaba la posibilidad de exigir una indemnización económica por la pérdida de beneficios que implicaría construir el parking con menos lugares para estacionar de los previstos originalmente.
Para tratar de lograr una solución y reiniciar las obras, la Autoridad Portuaria presentó el pasado mes de marzo un proyecto que reducía en un 40% el número total de plazas establecido inicialmente. Como compensación, preveía levantar un área comercial en superficie de 3.000 metros cuadrados a la que el Concello no dio su visto bueno.