REDACCIÓN A CORUÑA
El desconocimiento de la playa o una imprudencia sorprendente pueden ser el origen del extraño accidente sufrido ayer por un joven en la playa del Orzán, donde se zambulló en las aguas de un salto sin tener en cuenta que apenas había profundidad.
El suceso ocurrió en torno a las 18.30 horas a la altura de la calle del Sol. El bañista, un vecino de la localidad gaditana de Jerez de la Frontera de 21 años e identificado mediante las iniciales J.G.C., decidió lanzarse al agua en la orilla, pero de forma que se golpeó la cabeza con violencia en la arena del fondo, ya que apenas cubría en ese punto y además no había oleaje que pudiera amortiguar el golpe.
El joven, que se hallaba acompañado por un primo suyo, fue atendido de inmediato por los socorristas del servicio de Protección Civil, que a su vez solicitaron la presencia de una ambulancia medicalizada del 061. El personal sanitario comprobó que el hombre se quejaba de que no sentía las piernas, por lo que fue enviado de inmediato al Hospital Universitario para determinar si sufre una lesión medular o un pinzamiento que le impide moverse temporalmente.
Esta misma playa fue el escenario de un suceso semejante hace tres años, cuando otro joven se sumergió en el agua del mismo modo y se golpeó en la cabeza.