GEMMA MALVIDO A CORUÑA
La cervecería Garnet de Os Rosales amaneció ayer, por tercera vez en el último año y medio, con uno de sus cristaleras rotos y sin los 250 euros que guardaba en la caja registradora. Una banda de ladrones que, según la dueña del establecimiento, Brune Piñeiro, fue detenida -al menos dos jóvenes, uno de ellos acusado también de haber robado un coche para cometer los atracos- le destrozó una de las cristaleras para llevarse la recaudación de la cafetería.
Algo parecido, aunque sin robo de por medio, le pasó a la propietaria de la tienda de golosinas Xiana, que está en la calle de A Gaiteira. Es la tercera vez en dos meses que le rompen el escaparate. "Aún no nos habían arreglado el último y ya nos rompen otro", se quejaba ayer el marido de la dueña, Anxo Caamaño, que ayer fue hasta la policía para presentar una denuncia. Según Caamaño, no fueron ellos las únicas víctimas de los actos vandálicos, ya que "varios" coches amanecieron rayados y dañados. "Fue de madrugada", era lo único que podía precisar Caamaño, porque su tienda cerró a las diez de la noche y ya estaba dañada ayer por la mañana. Los vándalos, que así calificaron en la policía a los que habían roto el escaparate de Xiana, se dejaron dentro el adoquín que quebró el cristal, porque no intentaron entrar en la tienda.
"Tenemos miedo", dice Brune Piñeiro, y es que, en la calle Manuel Azaña, según sus comerciantes, se suceden cada vez más delitos. "El otro día entraron a atracar en la tienda de ropa que tenemos aquí al lado a punta de navaja", explica y no se puede desembarazar de la palabra "inseguridad" porque teme que, algún día, le pase lo mismo a ella cuando se encuentre detrás de la barra del bar.
La propietaria de la tienda de gominolas Xiana no denunció la primera vez que le rompieron el escaparate de su tienda, pero ayer, al ver que los vándalos le habían destrozado por tercera vez una de las cristaleras decidió formalizar una denuncia. "Nos lo rompieron a pedradas", se quejaba ayer Caamaño, que tuvo que abrir las puertas del negocio aun cuando quedaban todavía restos del ataque en el suelo de la tienda. "A nosotros ya nos arreglaron la cristalera, pero estamos sin caja registradora porque se la llevaron los ladrones. Mi marido la reconoció en la comisaría de policía, pero estaba destrozada y ensangrentada, así que no sirve para nada", se lamentaba ayer Piñeiro.
La Policía Nacional detuvo a un hombre de Barcelona de 39 años acusado de haber atracado en pisos y establecimientos comerciales. Este delincuente, que ya conocía la policía por otros sucesos, actuaba habitualmente solo y por las noches, seleccionaba los establecimientos, entraba fracturando las cerraduras de las puertas o lanzando objetos contundentes como piedras a las ventanas y escalaba para acceder al interior de los inmuebles; una vez allí, se llevaba antigüedades, cables, tuberías de cobre y enseres de las viviendas en las que entraba.
En tan solo cuatro días, el acusado participó en cuatro robos en establecimiento s comerciales y en dos atracos en viviendas. El hombre, que ha ingresado en prisión, cuenta con 23 detenciones anteriores y tienen un reclamación judicial en vigor y una falsificación documental que está todavía pendiente de resolver.
Los vecinos de Os Rosales se preguntan en su blog si este nuevo ataque a un negocio del barrio tendrá algo que ver con los "nuevos supermercados de la droga" y es que se quejan de que los jóvenes que viven en Os Rosales desarrollen conductas vandálicas, como romper cristales, robar en los bares y aporrear máquinas de juego.