MARCOS OTERO | A CORUÑA
Tiempo de elecciones, tiempo de inauguraciones. A cada paso faltan menos días para que arranque la precampaña para las próximas elecciones municipales de mayo de 2011. Con ella llegará más que previsiblemente también una carrera de inauguraciones y colocación de primeras piedras preparadas por las formaciones políticas llamadas a disputarse los 27 sillones del salón de plenos del Palacio Municipal de María Pita. Cada una de ellas tratará de sacarle partido a las obras y proyectos que han abanderado durante la legislatura que está a punto de finalizar. Y cada uno de ellos se apoyará también en aquellas instituciones y organismos gobernadas por sus mismas formaciones.
Quienes presumiblemente lo tengan más fácil en este sentido sean los socialistas coruñeses y la persona que encabezará su lista, Javier Losada. El actual alcalde tendrá sencillo aprovecharse de las actuaciones promovidas por el Gobierno central durante los últimos años. Algunas de ellas llegarán a tiempo para que Losada y los suyo le saquen algún rédito electoral: la tercera ronda, el museo de la ciencia o la depuradora.
El Ágora será la principal baza del Ayuntamiento de cara a los comicios locales. La última fecha de finalización del edificio que está llamado a convertirse en el referente cultural de la ciudad fijaba la inauguración para enero del año que viene, pero no está garantizado que finalmente sea así debido a los problemas de cimentación detectados recientemente. Al complejo multiusos se le sumarán las numerosas obras que se financian con cargo al fondo estatal para el fomento del empleo y las que promueve directamente el Ayuntamiento por medio del plan inversor. Sin duda que el gabinete de Losada aprovechará obras que durante los últimos meses ha utilizado como emblema de su gestión. El caso del corredor verde de Orillamar es el más característico: desde que la Concejalía de Urbanismo anunció su construcción se ha presentado como el ejemplo de lo que será en un futuro la ciudad gracias al nuevo plan general diseñado por el arquitecto Joan Busquets.
El Partido Popular y su candidato, Carlos Negreira, no tendrán el colchón que otorga ocupar el Gobierno local para convocar inauguraciones. Tendrán que vivir en campaña y precampaña de las que organice la Xunta, pero se arriesgan a que sus rivales en las urnas (PSOE y BNG) también asistan en calidad de integrantes del Gobierno local. Antes de la llegada del mes de mayo es posible que algún conselleiro se desplace hasta la ciudad para estrenar, o cuando menos visitar, alguno de los tramos de la tercera ronda de responsabilidad autonómica. También cabe la posibilidad de que todos coincidan, incluido algún representante del Gobierno central, en la puesta de largo de la nueva terminal de pasajeros del puerto para los cruceros.
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) y su nuevo candidato tras la marcha de Henrique Tello, Xosé Manuel Carril, dispondrán del tirón de los proyectos que durante estos meses tienen previsto dar por concluidos las concejalías que gestiona el BNG. Algunos de ellos tienen tanta repercusión como la reforma de la plaza de San Agustín. La reforma de la Torre de Hércules y la finalización de la reforma de la plaza de España, dependiente de la Concejalía de Rehabilitación Urbana y Vivienda, serán otros de los proyectos estrella que los nacionalistas podrán mostrar a los votantes antes de las elecciones municipales convocadas para el próximo mes de mayo.