ANA BLASCO | A CORUÑA
A pesar de las dificultades para consensuar el proyecto, el Ministerio de Fomento no renuncia a conectar mediante el AVE las localidades de A Coruña y Ferrol. De hecho, quiere decidir "lo antes posible" el trazado por el que discurrirá, según comunicaron sus portavoces.
Ninguno de los ayuntamientos implicados en el debate sobre el corredor a elegir entre A Coruña y Betanzos duda de que la polémica línea se convertirá en una realidad tarde o temprano. Sin embargo, de lo único que parecen preocuparse es de que su territorio se libre del impacto o, en su defecto, que le afecte lo menos posible.
Pero ¿es necesario que un tren de alta velocidad comunique dos localidades separadas por 50 kilómetros de carretera? ¿Está justificado el coste económico y el impacto ambiental de la actuación? Diversas asociaciones lo ponen en duda.
La Asociación de Afectados del AVE tramo A Coruña-Betanzos, que cuenta con 150 socios y el apoyo rubricado de más de 5.000 ciudadanos, considera "irrisorio" que desde el Gobierno Central califiquen de "alta velocidad" esta línea. Argumentan que nunca conseguirá la potencia necesaria si, como prevé el Ministerio, se aprovechan para parte del recorrido infraestructuras existentes -con curvas de escaso radio-, si se aumenta el número de paradas -se proyecta una en Betanzos, a sólo 25 kilómetros de la ciudad herculina- y si circulan por la misma vía trenes de mercancías y pasajeros. "Entra, como mucho, en la definición de altas prestaciones", alertan.
Pero lo que más preocupa a este colectivo es que esta línea suponga el desmantelamiento de la vía antigua entre A Coruña y Betanzos y que se esfume con ello la posibilidad de vertebrar la conexión de la comarca con un eficiente tren de cercanías.
La asociación de afectados exige a las administraciones que pueden tomar parte en esta decisión que aborden esta compleja cuestión con una visión global y de futuro. Considera que el diseño de la estructura ferroviaria de una región requiere un debate a varios niveles sobre su idoneidad y lamenta que esta reflexión nunca se haya producido.
Los miembros de la agrupación se han dirigido a diferentes estancias para solicitarlo. "Fomento quiere implementar a toda costa una línea que pueda denominar de alta velocidad, la Xunta no se involucra demasiado y los ayuntamientos solo se preocupan de que la futura vía no discurra por sus límites, no vayan a convertirse los afectados en votos perdidos", analizan y añaden que ni la Administración autonómica ni las locales son interlocutores válidos al carecer de competencias claras y definidas al respecto.
También lo han intentado con el Consorcio de As Mariñas, ente que todavía no los ha recibido. Los integrantes del ente, en vez de actuar como un todo en este asunto, han hecho gala más que nunca de sus intereses localistas.
Los afectados han realizado un análisis de las propuestas para el trazado entre A Coruña y Betanzos remitidas a Fomento por cuatro de estos concellos; los únicos que les facilitaron la documentación.
Opinan que Bergondo se limita a dar un listado de afecciones ambientales, socioeconómicas y urbanísticas, sin mayor explicación, y que no se plantea si quiera si la infraestructura es necesaria. "Sencillamente acepta que alguno de los tres corredores va a ser implantado y que, en una actitud casi de súplica, sea el de menos afección posible. Su escrito es de una exageradísima tibieza", concluyen.
Según el colectivo, Cambre es el ayuntamiento que se decanta más claramente por un trazado, con una postura "muy partidista que trata de trasladar el problema a otros municipios". Opta por el sur, el que menos le afecta, y resta importancia a que sea el trayecto más largo. En este caso sí que se hace una defensa del tren de cercanías, pero "de tan tibia es casi inexistente". De "localismo exacerbado" juzgan la propuesta de Carral, que rechaza el trazado sur basándose sólo en aspectos culturales y medioambientales, para lo que cuenta con el apoyo del Departamento de biología animal de la Universidad de A Coruña. El de Culleredo es un documento "breve y poco detallado" ya que el Concello considera muy escasas sus afecciones en el municipio pero también opta por el que menos le perjudica: el norte.