PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
El hombre que disparó a su ex mujer en la cara el pasado mes de junio en el aparcamiento de la Domus ha ingresado en prisión como imputado de un delito de intento de homicidio. El supuesto agresor está ya en el penal de Teixeiro, después de haber pasado tres meses en el hospital, donde había ingresado por haber tratado de suicidarse mediante la ingestión de sustancias peligrosas tras protagonizar el suceso y poco antes de su detención.
El imputado, el día de su arresto, había sido hallado semiinconsciente y oculto entre unos matorrales bajo el puente de la autopista que atraviesa O Burgo. Los agentes habían acudido al lugar tras ser avisados por los empleados de una nave del polígono de A Marisqueira y sin saber que el individuo que iban a recoger era precisamente el que esa misma semana había disparado a su esposa.
El mal estado que presentaba el agresor, que supuestamente había intentado suicidarse, imposibilitó que pasara inmediatamente a disposición judicial y forzó su ingreso en el hospital.
Fuentes judiciales informaron de que el imputado está totalmente recuperado de todos los daños que sufrió su organismo a causa de los productos ingeridos, circunstancia por la que ya ha podido ingresar en la cárcel de Teixeiro, donde ya espera fecha para el juicio.
El imputado, de origen marroquí, es sospechoso de haber herido a su ex mujer al dispararle en la cara con una pistola y de haber tratado de hacer lo mismo con su hija, que, sin embargo, no llegó a ser alcanzada por el proyectil. El suceso tuvo como escenario la calle Albert Camus del barrio de Monte Alto, una vía por la que transitan habitualmente la madre y la niña.
Las llamadas telefónicas efectuadas por los testigos presenciales de los hechos permitieron que una ambulancia del 061 llegara a tiempo de socorrer a la mujer herida, que, a pesar de la gravedad de sus lesiones, fue capaz incluso de articular algunas palabras tras recibir el disparo.
En el hospital, los médicos determinaron que la mujer presentaba una herida de bala con entrada por el maxilar y salida por el cuello. El proyectil le fracturó a la víctima parte de la mandíbula, por lo que tuvo que ser intervenida quirúrgica.