AIDA MOSQUERA | A CORUÑA
El socio número diez del Consorcio das Mariñas parece hacerse de rogar. Mientras el presidente del ente supramunicipal y alcalde de Culleredo, Julio Sacristán, señala que tan sólo le falta el acuerdo plenario de A Coruña para que el Ayuntamiento entre en la institución comarcal, el regidor Javier Losada le recuerda que continúa esperando a recibir su propuesta por escrito, la que da el sí quiero a la entrada de la ciudad en la entidad junto con los municipios de Abegondo, Bergondo, Betanzos, Carral, Culleredo, Sada, Oleiros, Arteixo y Cambre.
Cuando en octubre del pasado año se estudió el cambio de estatutos del Consorcio y Sacristán declaró no creer que fuera a haber "demasiadas dificultades" para la integración del ayuntamiento coruñés no se imaginaba, ni por asomo, lo que acontecería durante los meses siguientes, más allá de aquella Nochevieja de 2009 para la que el ente del área metropolitana esperaba contar con su décimo socio. Por aquel entonces, hace más de once meses, los mayores problemas que se auguraban para la institución supramunicipal eran la nueva elección de su presidente, la modificación de los presupuestos y el sistema de voto; sin embargo, a 8 de septiembre de 2010, la mayor de las complicaciones residen, parece ser, en un papel y en un debate plenario que, inevitablemente, ponen en duda la voluntad política para el acuerdo.
"Saben que yo soy el más interesado", respondió ayer el alcalde Losada preguntado por cuándo llevaría a pleno la integración de A Coruña en el Consorcio das Mariñas. Sin embargo, declaró que no se debatirá en sesión plenaria hasta que "manden la propuesta" y, además, que esta "tenga los términos que la portavoz del grupo municipal socialista (Carmen Marón) estableció ayer (por hace dos días) en el pleno". En este sentido, el regidor recordó que, en dicho documento, "debe tenerse en cuenta el peso de esta ciudad y deben valorarse las capacidades de A Coruña no sólo por su población, sino también por su fortaleza".
La causa de la tardanza del acuerdo es, para quienes esperan la entrada de la ciudad en el Consorcio, incomprensible. Muchos se preguntan si es por falta de comunicación o de entendimiento que mientras unos piden un pleno que indique las condiciones de la unión del Ayuntamiento al ente supramunicipal, otros solicitan un papel con el mismo contenido. El problema es que, al final, los ciudadanos dudarán si desde María Pita había o no ganas de conseguirlo.