A. M. | A CORUÑA
La sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia celebrará el próximo martes 14 de septiembre la vista de apelación del crimen de Monelos después de que el acusado, Marcos Graña, recurriese la sentencia de la sección primera de la Audiencia Provincial que lo condena a 17 años y seis meses de prisión por asesinar a un hombre de 50 años de edad con quien él mismo y su familia tenían una mala relación. Además, la pena establece el pago de una indemnización de 180.000 euros a la esposa del fallecido y de 50.000 euros a cada uno de sus hermanos.
Marcos Graña reconoció los hechos durante la declaración que prestó tras cometer el crimen -ocurrido en las inmediaciones de la iglesia de Oza, en el barrio de Monelos- en las dependencias de la Policía Nacional situadas en As Lonzas. El acusado también dijo a los agentes que no pensaba cruzarse con la víctima -Graña circulaba por la calle Camino de la Iglesia con su hermano como copiloto- y reconoció no ser el dueño de la escopeta que llevaba en el maletero y que, tras ver al fallecido, utilizó para dispararle dos veces en el tórax una vez frenó y se bajó del vehículo. Por este motivo, dado que el imputado no disponía de la autorización correspondiente, también fue acusado de tenencia ilícita, delito por el que se le condena a nueve meses de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la pena.
El abogado defensor solicitó, en agosto de 2009, que fuese la Consellería de Sanidade quien se hiciese cargo de las indemnizaciones que el acusado debe abonar a la familia del fallecido alegando que el Sergas desatendió las necesidades de graba, que sufre un trastorno de la personalidad mixto dependiente del consumo abusivo de bebidas alcohólicas, y que actuó de forma "irresponsable" por haberlo hecho esperar meses por una cita con un especialista en Psiquiatría.