MARCOS OTERO A CORUÑA
El concejal de Infraestructuras, Esteban Lareo, escuchó ayer de primera mano y de boca de los vecinos el malestar que han despertado en el barrio de Elviña las obras que se ejecutan en la avenida Pablo Picasso para convertirla en un corredor verde. El edil tuvo que oír ayer por la tarde quejas similares a las que este diario publicó el martes y no pudo hacer otra cosa más que tranquilizar a los residentes en la zona acerca de las dudas que les genera el proyecto para transformar una de las principales vías de comunicación del barrio en un bulevar con más espacio para los peatones y menos para los coches.
Precisamente la pérdida de plazas de aparcamiento en superficie es una de las mayores preocupaciones de los vecinos y así se lo hicieron saber a Lareo durante la visita en la que el concejal tenía programado convencer a los residentes y comerciantes de los beneficios que conllevará la construcción del corredor verde. El Ayuntamiento, en un comunicado difundido con anterioridad a que el edil se desplazara hasta Elviña, tenía previsto destacar la inversión de tres millones de euros comprometida para la "renovación de la calle y de los servicios a los vecinos" y contrarrestar así la visita a la zona que, seis horas antes, por la mañana, había efectuado el portavoz municipal del Partido Popular, Carlos Negreira, acompañado de algunos de sus ediles.
Negreira no tuvo que soportar la reprimenda de los vecinos. En su caso, escuchó sus quejas y denunció que la transformación de Pablo Picasso en corredor verde lleva aparejada la eliminación de 150 plazas de aparcamiento en superficie que según el PP no serán "compensadas". El Ayuntamiento, en cambio, garantiza que una vez finalizados los trabajos habrá el "suficiente número de aparcamientos para los vehículos del barrio", según aseguró ayer el Gobierno local por medio de un comunicado en el que, después de la visita de Negreira, anunciaba la presencia de Lareo en el barrio, quien a la vez debía aprovechar para presentar esta infraestructura como el adelanto de las que llegarán con la aprobación del nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM).
El portavoz de los populares recomendó al alcalde, Javier Losada, y al Ejecutivo municipal que "dialoguen" con los vecinos para conocer las dudas que les ha generado la obra en su barrio, y que, según Negreira, no se limitan a la eliminación de aparcamientos. Los peatones, de acuerdo al PP, también han sido víctimas de los trabajos y el ejemplo más claro se encuentra en el acceso al centro asistencial. Además, a juicio de los populares, la convivencia que propone el proyecto municipal entre peatones, vehículos y transporte público no está garantizado. "Existen grandes dudas sobre esta obra y, por tanto, antes de continuar, las concejalías implicadas deberían sentarse a reflexionar sobre estas cuestiones", manifestó ayer Carlos Negreira. Los vecinos reunieron contra la ejecución de la obra más de 500 firmas para presionar al Ayuntamiento.