AIDA MOSQUERA A CORUÑA
La nueva negativa del Ministerio de Defensa a ceder el cuartel de Atocha al Ayuntamiento no ha sido bien recibida por los vecinos del barrio de Monte Alto y de la Ciudad Vieja, que consideran "totalmente infrautilizadas" las instalaciones militares ubicadas en la plaza de Millán Astray y no entienden "cómo puede el departamento de Carme Chacón ser así de tajante cuando se supone que tanto el Ejecutivo estatal como el municipal, ambos socialistas, son gobiernos amigos".
La sentencia parlamentaria de Defensa al anunciar hace dos días, en respuesta a una pregunta en el Congreso de la diputada popular coruñesa Belén do Campo, que el cuartel de Atocha "sigue siendo de interés" para su departamento es, según el presidente de la Asociación de Vecinos Atochas, Monte Alto y Torre de Hércules, José Ucha, "un auténtico varapalo para las promesas electorales en las que el alcalde, Javier Losada, aseguraba que conseguiría la cesión de las instalaciones". Sin embargo, más allá del compromiso municipal, el representante vecinal considera que se trata de "un espacio de gran utilidad que no se está aprovechando"; de hecho, argumenta, "el movimiento que se ve a diario en la zona no llega ni al 25% de las posibilidades que ofrece el acuartelamiento".
Ante las declaraciones del departamento de Defensa en las que asegura que en el cuartel "se encuentran ubicadas diversas unidades, centros y dependencias militares", Ucha propone que se reagrupen los espacios estatales y que se ceda a la ciudad el 50% de la superficie total para que el Ayuntamiento la utilice "como solución provisional a los problemas de aparcamiento o incluso para crear en un futuro viviendas de protección oficial que no obliguen a los vecinos que las adquieran a desplazarse a las afueras".
La presidenta de la Asociación de Vecinos de la Ciudad Vieja, Rosa Quiroga, señala, por su parte, que la decisión de Defensa es "una pena". Aunque considera que "el Gobierno central debe tener razones importantes para negarse a ceder el cuartel al Ayuntamiento", insiste en que "sería la solución perfecta y definitiva para que las dependencias municipales dejasen de estar distribuidas por toda la ciudad". En este sentido, Quiroga apunta que "la creación de un simple túnel aéreo o subterráneo" permitiría conectar el palacio de María Pita con las instalaciones del actual acuartelamiento y así "agrupar todas las oficinas y los servicios que dependen del Gobierno local".
Aunque con ideas diferentes sobre los posibles usos que podría dar el Ejecutivo coruñés al cuartel de Atocha si fuese de su propiedad, los portavoces de los vecinos de Monte Alto y de la Ciudad Vieja coinciden en que "resulta extraña la falta de cordialidad entre dos gobiernos amigos" y temen que "si hay un cambio político en alguna de las dos partes -en el Gobierno central o el municipal- el panorama para la cesión será aún más negro de lo que está ahora".
La respuesta del Ministerio de Defensa al PP, publicada esta semana en el Boletín de las Cortes, supone la enésima negativa que recibe el Ayuntamiento en su pretensión de lograr la cesión del acuartelamiento de Atocha, una aspiración del ex alcalde Francisco Vázquez que asumió como propia su sucesor, Javier Losada.
La respuesta del Ministerio de Carme Chacón a la diputada popular coruñesa Belén do Campo, hace dos días en el Congreso, fue clara: "El cuartel de Atocha sigue siendo de interés para Defensa porque en la actualidad acoge diversas unidades, centros y dependencias militares". Sin embargo, la negativa estatal no frenará al Gobierno municipal en su intento por conseguir la cesión del acuartelamiento, cuyas instalaciones lleva solicitando desde 2004, cuando el actual embajador de España en el Vaticano, Francisco Vázquez, presidía la Alcaldía de la ciudad.
Fuentes municipales declararon ayer a este diario que el Ayuntamiento no se dará por vencido y que continuará solicitando al departamento de Defensa la cesión de unas instalaciones en perfecto estado de mantenimiento que considera claves para la ciudad, porque supuestamente servirían para adelantar la peatonalización del casco antiguo y porque en ellas, a priori, podrían desarrollarse actividades sociales, culturales y educativas, tal y como preveía el ex regidor cuando se las pidió al entonces ministro de Defensa y hoy presidente del Congreso, José Bono.
Por aquel entonces, el portavoz nacionalista Henrique Tello formaba parte de la oposición y también exigía la transmisión del acuartelamiento, pues consideraba que serviría como compensación a los coruñeses por el "expolio" que, según el actual concejal de Turismo y Promoción Económica, supuso el convenio firmado en 1984 entre Ayuntamiento y Defensa para la desafectación de las instalaciones militares y que, según el edil, reportó al Ministerio unos beneficios que ascendieron a 42 millones de euros.
El Ejecutivo municipal siempre insiste en que el cuartel de Atocha acabará siendo territorio coruñés al tiempo que el Gobierno central insiste en negar esa pretensión tanto como cualquier negociación al respecto; de hecho, el departamento de Defensa aseguró en una ocasión, preguntado en el Congreso sobre los hipotéticos contactos entre ambas administraciones para la cesión, que "no se han realizado reuniones entre Chacón y el alcalde".