R. G. A CORUÑA
-¿Satisfecho con la movilización del jueves?
-La afluencia de gente fue buena. Creo que había más de 6.000 personas, la plaza se llenó. El comercio se adhirió: cerraron a la hora que se había hablado y apagaron las luces. Hubo sensibilidad por parte de vecinos y comerciantes.
-¿Cree que servirá para que las administraciones escuchen sus quejas?
-Si ahora los políticos de la Xunta y del Ayuntamiento siguen con la misma historia, está claro que no quieren acercarse a lo que dice el comercio y la ciudadanía. En la manifestación no había sólo comerciantes, que no somos tantos en A Coruña.
-El alcalde asegura que apoya al pequeño comercio con la renovación de calles y plazas.
-Una cosa es que se arreglen las cosas porque Europa dio dinero. Nadie puede ponerse la medalla por esta cuestión. ¿En algunas calles hacían faltan aceras con el ancho que se ejecuta? Puede que sí. Pero a lo mejor en otras no. Con la mayoría de las asociaciones no se consultó (desde el Gobierno municipal) si venía bien o si venía mal.
-¿Usted se siente discriminado frente a las grandes superficies?
-La política de admitir grandes áreas está claro que no favorece al pequeño comercio. Es un despropósito la cantidad de grandes superficies que hay para la población de la ciudad.
-¿Qué grado de culpa achaca a la Xunta y qué grado al Ayuntamiento?
-Es muy difícil. Estamos en una crisis, pero si encima en una ciudad pequeña se abre semejante cantidad de grandes superficies ya se sabe a donde irá la gente. Igual que las grandes superficies tienen el apoyo del Concello, con la apertura de carreteras y de rotondas, también se debería dejar en la ciudad aparcamientos en superficie. En Os Mallos hay un parking, pero casi está vacío. La gente se resiste a venir a hacer compras y encima pagar por aparcar. No digo que vayan contra el comercio, pero tampoco hacen nada a favor de él.