REDACCIÓN | A CORUÑA
La propietaria de un local comercial en la calle Ángel Senra identificó ayer a la mujer que se sentó en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 5 como la persona que le rompió la nariz con el palo de una escoba. La víctima, que necesitó traductor para declarar en la vista oral por ser extranjera, sostuvo que la imputada la golpeó después de que le pidiese que abriese su bolso porque sospechaba que había sustraído algún objeto. La procesada, que estuvo asistida por el abogado Diego Reboredo, del despacho de José Ramón Sierra, negó los hechos.
El fiscal solicita que sea condenada a tres años de prisión por cometer un delito. La defensa, sin embargo, exige su libre absolución porque considera que la afectada incurrió en contradicciones. El abogado de la imputada subrayó durante el juicio que en un primer momento la propietaria del local identificó a la hija de la acusada como autora de la agresión y que después cambió su testimonio. Reboredo, además, destacó que su clienta compró en el local, situado en el barrio de Os Mallos, el cepillo de la escoba, no el palo, como asegura la denunciante.
La afectada, como consecuencia de la agresión, sufrió la rotura de la nariz, por lo que precisó tratamiento quirúrgico y tardó en curar de las heridas 14 días, siete de los cuales estuvo incapacitada. El fiscal, además de tres años de prisión, exige al juez que la condene a pagar una indemnización de 2.270 euros a la víctima, que tiene como secuela una cicatriz en la nariz.