JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ A CORUÑA
Después de esperar desde el mes de julio para recibir las facturas del consumo de electricidad y de recibir garantías por parte de la empresa de que se les fraccionaría el pago para no tener que abonarlas de una sola vez, algunos de los afectados por este problema generado por la fusión de Gas Natural y Unión Fenosa han visto surgir una nueva complicación, ya que recibieron ayer de golpe todos los recibos atrasados.
Los abonados perjudicados por esta situación, todos ellos residentes en la Ciudad Vieja, han visto como en los últimos días les cargaban en sus cuentas bancarias cinco facturas de la compañía eléctrica sin previo aviso, correspondientes a los meses de agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Para más sorpresa de los afectados, los recibos aparecen emitidos por cuatro compañías diferentes, todas ellas dependientes de Gas Natural Fenosa.
Las entidades bancarias dan a sus clientes la posibilidad de devolver estos recibos a la compañía en el plazo máximo de 30 días, pero quienes los han recibido expresan su indignación por tener que efectuar de nuevo gestiones con la empresa eléctrica para resolver un problema que se les aseguró que no tendrían cuando se pusieron en contacto con ella el pasado verano.
Cuando los vecinos de la Ciudad Vieja a los que aqueja esta situación comenzaron a extrañarse por la tardanza en recibir los recibos de la electricidad, solicitaron a Gas Natural Fenosa una explicación. La compañía argumentó que durante el proceso de fusión entre las dos sociedades, el pasado mes de junio ocurrió un problema informático -calificado como "error de conversión de datos- que llevó a que algunos clientes fuesen dados de baja, aunque no se les cortó el suministro, por lo que siguieron consumiendo mientras su deuda con la empresa se incrementaba cada mes.
La firma atribuyó estas complicaciones no sólo a los trabajos para su integración, sino también a las exigencias impuestas por la Administración en los últimos tiempos, como la obligación de facturar a los abonados cada mes, en lugar de cada dos meses, como se realizaba de forma tradicional.
A mediados del pasado mes de diciembre, Gas Natural Fenosa informó de que había concluido la corrección de los datos que aparecían de forma errónea en sus ficheros, así como de que se realizarán pruebas para verificar que todo el proceso funcionaba de forma correcta.
En las oficinas de atención al cliente se informó a quienes no recibían los recibos que se les darían facilidades para hacer frente a su pago, de forma que se dividiría su importe en varias facturas para que no tuviesen que abonarlos de forma conjunta.
Pero la llegada de cinco recibos ayer mismo a las cuentas de los vecinos que habían sido dados de baja revela que el proceso no ha cumplido las condiciones que se expusieron a los perjudicados, quienes ahora se ven en la necesidad de reclamar una vez más a la compañía para que se les fraccione el pago. El hecho de que una buena parte de los afectados sean personas mayores con ingresos económicos muy limitados agrava aún más el impacto de este problema.